El pequeño gran reto del estudiante: el Instituto

Seguramente no quedará muy bien porque estoy escribiendo sin inspiración, pero no me importa mucho xD.
Entré en la clase intentando no pensar mucho en lo que había pasado minutos antes, ocultando las magulladuras de mis brazos. Por lo menos había conseguido romperle la nariz a uno de ellos... No era un gran consuelo, la próxima vez sería peor.
Decidí que lo mejor era centrarme en lo que estaba diciendo la tutora, pero me aburrí enseguida. Era el típico discurso de principio de año: hay que ser respetuosos, agradables, amables...
Al cabo de un rato borré el sonido de su voz de mi mente y me puse a dibujar. No se me daba muy bien, pero me relajaba. Aquel día tenía ganas de dibujar algo triste y me quedó un garabato azul indescriptible. Tras mirarlo un rato, decidí incluirlo en mi colección de dibujos.
Entonces sonó el timbre. Aquel día había solo una clase por ser el primer día, pero no me acordaba. No, hasta que no sonó el timbre y los vi esperando fuera.
Intenté pasar desadvertido otra vez, pero tampoco funcionó. Esta vez sabían lo que buscaban. Me preparé para romperle la nariz al máximo número de personas.
-¿Te apetecería venir algún día con nosotros?
¿Había vencido a la abeja reina?

3 comentarios:

  1. ¿Con Aarón? Vaya, eres la primera persona que lo dice xD Ya cambiarás de opinión, ya... xD
    Luego leo tu texto, que ahora mi hermana quiere el ordenador... Feliz 2009!!!

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  2. ¡Feliz año nuevo! :)
    ¿Sin inspiración? Pues para no estar inspirado ya te ha salido algo que podría sonar interesante. Espero que lo sigas ^^

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  3. Se me olvidó leerlo, hasta ahora. Me gusta mucho, ya te dije que podría ser el comienzo de una gran historia. Síguelo eh!! Un beso!

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