Olvido

Antes de aquello habría jurado que había enterrado aquellos recuerdos en lo más hondo de su corazón, metidos... apelotonados sería más exacto, en un ataúd de acero. Le había llevado mucho tiempo cavar aquella tumba, y una vez cerrada había derramado muchas lágrimas para que la hierba creciera sobre ella.
Realmente se había esforzado por olvidarle y, aunque no sabía cómo, había sobrevivido a su ausencia hasta que no fue más que una sombra en la distancia, un ser sin rostro que solamente la amenazaba en sus pesadillas.
Esto no quiere decir que hubiera vuelto a ser feliz. Él había sido el dueño de su corazón, un corazón de cristal muy frágil que se acabó rompiendo. Desde el día que él dijo "Adiós" la luz desapareció de su vida, dejándola sola en la oscuridad. La gente la miraba por la calle, no con deseo, sino con lástima. Ella era una pobre chica sin alma con la mirada perdida.
Con el tiempo había aprendido a sonreír, a fingir alegría, tristeza, dolor... Pero ella no sentía nada más que un vacío intenso en su interior.
Y de pronto, en el momento en el que sus sonrisas se estaban convirtiendo en reales y la luz volvía a sus ojos, volvió él. Apenas fue un segundo, un segundo, nada más, lo que tardó el muro de espino que había construído alrededor de su corazón en derrumbarse cuando él la miró a los ojos.

3 comentarios:

  1. Me encantó. Me hubiera sentido muy identificada hace un par de años, no sabes cuánto. Pues ya sabes, a seguir escribiendo, que yo te leeré. :D

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  2. Y aquella chica de la que escribes se parece a mí...
    Muy bello lo que escribes..

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