Hasta el amanecer

-Quédate conmigo-pidió Marco.
Gonzalo se dio la vuelta y le miró a los ojos.
-Solo una noche más.
Marco sonrió.
-Sabes que es mentira.
-Lo sé.
-¿Y por qué me dices lo mismo cada tarde?
Ahora Gonzalo fue el que sonrió.
-Para cada tarde estar seguro de que me sigues queriendo.

Siento no haber escrito nada, pero me quedé sin internet... En fin...

2 comentarios:

  1. jejejeje
    esta historia me suena haberla vivido... por lo menos parecida. Me gusta mucho tu blog! no dejes de escribir!

    Vic

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  2. Buaala, y yo por qué no había leído esto?? Me encanta, me gustan los textos que son diálogos cortitos y que dicen tanto.

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