Cita

Se lo encontró en el parque. Él estaba de espaldas a ella, y no había nada que le hiciese destacar. Sin embargo, María sabía que era Alex. Se acercó con sigilo y, cuando estuvo a su lado, le echó el aliento tras la oreja. Él se envaró y, cuando vio su rostro, se relajó.
-¿Qué haces aquí?-le preguntó María.
-Esperar al alguien. Pero no creo que aparezca ya.
-Vaya... Si quieres ven conmigo al cine-ofreció ella, dándose cuenta de la amargura que cubría el ambiente.
-Sí, suena bien.
Como siempre, compraron las palomitas, siendo incapaces de esperar a que empezase la película para empezar a comerlas. Se rozaron, solo un segundo, nada más. ¿Qué era aquel impulso eléctrico que subía brazo arriba? Le miró a los ojos para, instantáneamente, apartar la mirada avergonzados. La película ya no importaba, solo contaban las miradas de reojo.
Él no pudo resistirse y, con dulzura pero con pasión, acercó sus labios a los de María. Ella se apartó un segundo y le miró. Una pregunta le vino a la cabeza y fue incapaz de morderse la lengua.
-¿Con... Con quién habías quedado?
Él le sonrió.
-Con nadie. Sabía que estarías aquí, y no pude resistirme a verte...

Cordura

¿Qué es locura? ¿Qué es cordura?
Cordura...
Pérdida de la vida de las personas calculadoras, deseando vivir en armonía cuando el verdadero parañiso se aloja en un rincón de nuestros mas desbaratados pensamientos...
Amor lúgubre, amor serio, amor perdido...
Llanto eterno de un alma encerrada.
Cordura...
Locura extendida y aceptada.
¿Y la locura?
Yo creo... Creo que un loco es una persona que, en vez de sumirse en la locura común, se sumerge en la suya propia.
Conclusión: estamos todos locos.

Cartas de Amor II

He decidido subirlas todas, al menos las tres que mi amiga considera que son las mejores. Espero que os gusten.

Prometí luchar.
Luchar para encontrarte.
Luchar para estar contigo.
Luchar para que te dieses cuenta de lo mucho que yo te amo.
Pero, sobre todo, prometí luchar para que, cuando te dieras cuenta de que me amabas, nunca quisieras separarte de mí.
Porque perderte, para mí, no es una opción.
Porque pienso cuidar tu corazón como si fuese una piedra preciosa y frágil hasta que mi cuerpo ya no sea más que polvo.
Y para ello pienso recordarte cada mañana lo mucho que te quiero, y repetirte hasta la saciedad palabras dulces al oído mientras contemplamos el horizonte, y escribirte desde donde quiera que esté, y estar a tu lado cuando lo necesites, y darte la luna, si eso es lo que quieres para ser feliz.
Pienso hacer TODO lo que pueda, y lo que no pueda también, para que seas feliz.
Porque tu felicidad es mi felicidad.
Porque una sonrisa tuya implica una mía, y cada lágrima que dibujes en tu rostro dibujará dos en el mío.
Porque prometo ser siempre un hombro en el que llorar y un brazo en el que apoyarte, prometo ser el que te impulse a seguir sin empujarte por la vida, el que te aparte cada piedra en el camino aunque eso implice tropezar yo mil veces, el que camina a tu lado y te da conversación para que no te aburras, pero también el que sabrá cuándo callarse.
Porque eres lo que más quiero en este mundo, porque mi vida no tendría ningún valor sin ti a mi lado, porque el hombre no solo vivirá de pan, pero yo solo vivo de ti.
Porque nunca, nunca, dejaré que olvides lo mucho que te amo.

Cartas de amor

Este texto pertenece a una colección que decidí llamar Cartas de amor, así que probablemente acabaré colgando alguna más.

Desde que te conozco... No, más aún. Desde que nací nunca me enamoré de otra. Siempre supe que había alguien esperándome y a quien esperar.
Y resultó que no me equivocaba. Desde que nací soy prisionero de un amor más fuerte que TODO en este Universo, siempre he aceptado esta dulce condena que es amarte, sin importarme el tiempo que tardes en darte cuenta de que sientes lo mismo, sin preocuparme por lo que piensen los demás de la locura que es querer a alguien así, sin que me interese con quién compartas tus horas mientras tengas un minuto para mí.
Porque te amo. Y porque, aunque no lo sepas, me amas. Porque somos dos, pero es como si fuéramos uno. Porque aunque quisiera no podría olvidarte, porque si no fui capaz de olvidarte sin conocerte, conociéndote es algo imposible. Porque sé que estarás llorando cuando leas esto, porque eres lo más empalagoso y de lágrima más fácil que conozco, pero también porque sé cómo sacarte las lágrimas. Porque te quiero, a pesar de que nunca has pensado en mí más allá de un amigo.
Porque confío en que algún día verás lo mucho que te amo es por lo que me quedo a tu lado. Porque me basta que tú respires para tener motivos para respirar. Porque mi corazón late al son del tuyo, y el día que se paren lo harán a la vez.Porque para mí no hay nada ni nadie como tú...