Chapter 5

Bueno, creo que está clara vuestra decisión (y soy incapaz de resistirme a subir otro capítulo, soy así). Espero que os guste (y os convenza, que ya no sé qué más hacer para que dejéis de deshinchar las empalagosas burbujas de amor que describo. Es broma, prefiero la sinceridad a que me digáis lo que quiero oír) y os comento dos cosas: una, que en este capítulo hay una frase muy importante; y dos, tenéis un avance del final de la novela, por si queréis comeros el coco, justo a la derecha de estas palabras (creo). ¡Besos!

-¿Cúal es tu color favorito?
Me quedé pensando un segundo sin dejar de mirarle a los ojos.
-¿Antes o después?-pregunté.
Alí no pareció entenderlo.
-Hasta hace poco mi color favorito era el azul.
-¿Y ahora?-insistió.
Le di un breve beso y le sonreí.
-El color caramelo.
Alí se quedó un segundo pensando y sonrió.
-¿Y el tuyo?-le susurré al oído.
-El rojo-respondió.
-¿Por qué?-pregunté con una mal disimulada decepción.
-Porque es el color de la camiseta que me regalaste-respondió.
Volvimos a sumirnos en el silencio abrazados.
-¿Y qué tal con Diana?-me preguntó.
Noté la preocupación que se dibujaba en su rostro al mirarme.
-Sigue ocupando una parte de mi corazón-respondí con sinceridad-. Pero no se puede comparar al espacio que ocupas tú.
Me besó con cariño.
-¿Sigue ocupando el mismo espacio?-preguntó con una sonrisa.
-Menos-respondí con picardía.
Volvió a besarme.
-¿Y ahora?
-Creo que con unos cuantos más podré regalarte mi corazón entero-le respondí.
Alí me sonrió.
-Creo que haré el esfuerzo a cambio de semejante premio.

***

El fin de semana se pasó demasiado rápido para nuestro gusto, a pesar de que pasamos la mayor parte del tiempo juntos.
Pero el tiempo no podía detenerse indefinidamente aunque me sumergiese en su mirada, de modo que el lunes apareció por sorpresa.
El rumor se había extendido aún más, pero, excepto unos cuantos, la mayoría parecía ignorar el tema. Se ve que, si uno no se avergüenza de que rumoreen de él, chismorrear pierde la gracia.
Las clases con Alí seguían pasando rápida y tranquilamente, pero noté que pasaba algo con Diana.
Parecía que tenía los ojos hinchados y un poco enrojecidos, como si hubiera estado llorando, y ni siquiera Jaime conseguía hablar con ella.
Durante el recreo se acercó a mí en un momento que estaba apartado de Alí y me miró a los ojos.
-Lo siento-susurró.
No entendí nada.
¿Qué había hecho Diana para pedirme perdón?
Antes de poder preguntar nada, me besó con una muy mal fingida pasión. Mientras me besaba una lágrima corrió por su mejilla.
Me aparté cuando pude y la miré con incredulidad.
Hacía menos de una semana habría respondido a su beso, pero ahora tenía a Alí.
Y entonces le vi a él mirándonos al lado de Carla, que nos señalaba. Alí se dio la vuelta y echó a correr hacia los lavabos.
-¿Por qué has hecho eso?-fue lo único que pude preguntarle.
-Carla...-respondió Diana entre sollozos-. Me dijo que... Snif... Que si no lo hacía... Snif... Me quitaría a Jaime...
Me quedé mirándola con comprensión, en silencio. Ella levantó la mirada.
-¿No me odias?-preguntó.
-No-respondí-. Pero deberías saber que Carla nunca podría quitarte a Jaime. Tengo que irme.
Caminé con prisas hacia el baño, donde Alí lloraba en silencio frente al lavabo.
-Alí...
Él se dio la vuelta y me miró con tanto dolor en los ojos que, si no supiera que no había hecho nada, habría tenido que apartar la mirada de puro daño que causaban.
-Déjame hablar un segundo-pedí viendo que se encaminaba a la puerta. Paró en seco-. Todo es cosa de Carla.
Alí se rió con sorna.
-Alí, en serio, por favor, créeme. Ella ha utilizado a Diana para jodernos a nosotros. No dejes que te engañe, por favor.
Le agarré del brazo y le obligué a girarse.
-¿No sentiste nada cuando te besó?-preguntó mirándome a los ojos.
-Nada-le respondí limpiándole las lágrimas con el dorso de la mano.
-¿En serio?
-Te lo juro por lo que más me importa en este mundo. Te lo juro por ti mismo, Alí-le respondí besándole-. ¿En serio crees que puedo fingir esta pasión?
Él sonrió y sorbió los mocos. Luego me abrazó con fuerza y lloró un poco más apoyado en mi hombro.
-Te creo, Jorge-respondió.
Le besé una vez más y luego salimos juntos, abrazados.
Carla se descompuso de ira al vernos así (¿cómo nos atrevíamos a enfrentarnos a los malignos designios de Su Majestad Carla?), tan felices a pesar de sus intentos de destrozarnos.
Jaime y Diana nos invitaron a sentarnos con ellos en una mesa.
-Me lo ha contado todo-dijo Jaime.
Creí que se enfadaría con Diana, pero no me dejó tiempo a intentar defenderla.
-Y he llegado a una conclusión. Carla va a querer jodernos vivos, eso no es de extrañar. Pero tenemos que confiar entre nosotros. Debemos estar unidos para proteger el amor.
Cuando terminó de hablar se dio cunta de lo cursi que le había quedado la última frase y se echó a reír a carcajadas.
-Yo confío plenamente en vosotros-dijo entre risas poniendo una mano en el centro de la mesa.
-Yo también-dijo Diana poniendo la suya.
Alí y yo las pusimos a la vez.
-Siempre juntos-susurré.
-Siempre juntos-repitieron todos.
El timbre sonó como intentando participar en la promesa y nos levantamos.

5 comentarios:

  1. Ains, te superas con creces, Caballero mío... y a pesar de que ya debería estar acostumbrada a tu magia, cada día me encanta más.

    Prefiero no comentarte nada sobre al adelanto del final, porque si escribo lo que pienso me haré demasiado daño a mi misma.

    Me encanta la frase de "Debemos estar juntos para proteger el amor".
    Es genial.
    He de confesarte que al principio de tu historia, Jaime me era un poco indeferente, pero le voy cogiendo cariño.


    Mil besos grises, Caballero

    ResponderEliminar
  2. Hahaha ya no sabes que poner para convencernos eh? hahaha esque como somos chicas pues mira :) este capitulo me gusto, y el avance es cruel ¬¬.
    Espero que le hagas algo malo a Carla, que le quemen el pelo o algo ahahha

    un beso muy grande carlos!
    buenas noches :D

    ResponderEliminar
  3. Una chica una vez intento joderme así... Y ps me copie la idea del libro de Matilda y en educación física, como ella era una engreida y se quitaba la franela para andar en camiseta, una amiga y yo le echamos polvo pica pica en la franela... Ojalá la hubiesen visto! Fue mil veces mejor de cómo lo cuenta el libro! Me gustaría que le hicieran algo así a la ridícula de carla!
    Más porfa!!!! ;)
    Beshos!

    ResponderEliminar
  4. Me gusta ^^
    A ver si eres capaz de hacernos verdaderas creyentes xDD
    Respecto al avance... ¡qué crueldad! Ahora me dejas preocupada xD
    Yo también le tengo cariño a Jaime, me cae bien. Y por favor, que alguien haga una campaña de muerte a Carla o algo por el estilo, se lo merece.

    ResponderEliminar
  5. En estos dais no puedo entrar todo lo que quisiera motivos personales,sigue escribiendo esta bonita historia.
    Un abrazo estimado amigo

    ResponderEliminar