Chapter 7

Este es el penúltimo capítulo, sé que pretendía alargarlo, pero lo cierto es que he probado y no consigo hacerlo más largo sin estropearlo. Espero que no os enfadéis porque haya hecho lo que he querido en lugar de hacer caso a lo que opináis, pero es mejor así. Por cierto, que os pienso dejar con la intriga durante otros dos días, que soy mala persona jejeje. Besos.

-Quizás deberíais fundar una Iglesia. Sois suficientes para ser una religión mayoritaria sin buscar a nadie más-respondí desafiante.
Carla había hecho lo que toda persona con un estatus social alto: luchar a muerte por defenderlo.
Pero había perdido.
La fuerza con la que me había amenazado segundos antes se había esfumado y grandes perlas de sudor corrían por su frente.
Estoy seguro de que quería echarse a llorar allí mismo, en medio de aquel grupo de jóvenes que la miraban con lástima y morbosidad al mismo tiempo.
Ver una estrella apagarse siempre es algo digno de interés.
Y Carla, en nuestro instituto, era lo más parecido a una famosa de Hollywood que verían la mayoría de los presentes.
Alzó la cabeza fingiendo fortaleza y, sin dejar de fingir que nada le importaba lo más mínimo, salió de la clase.
Al día siguiente no vino, tampoco después.
Las familias adineradas siempre tienen salidas fáciles para ocasiones como esta, y la suya no era una excepción.
Y para Carla, que estaba acostumbrada a no hacer nada, fue relativamente fácil (sigo opinando que alguien le dio la idea, su cerebro no daba para tanto) decidir marcharse del instituto a un internado en París.
No podría evitar que se rumorease sobre ella. Probablemente al marcharse lo único que hizo fue aumentar los rumores considerablemente.
Pero, ¿qué más da lo que digan de ti personas que están a cientos de kilómetros?
Yo y, por descontado, mi entorno recuperamos cierta fama por un día al ser quienes habían derrocado a Carla de su puesto de Emperatriz intocable, pero la gente olvida pronto y Alí y yo recuperamos la vida normal que alguna vez, cuando Carla no estaba presente para molestarnos, habíamos vislumbrado.

***

Habían pasado algo más de cuatro semanas desde que Alí y yo habíamos empezado a salir y, aunque toda mi familia lo sabía ya, lo cual me causó enfados con algunos familiares demasiado ortodoxos y de ideas inamovibles, Alí no se lo había dicho a nadie de la suya.
No quería presionarle, pero los impulsos de besarle eran casi incontrolables y tener que controlarme delante de su familia me costaba horrores.
Un día decidí preguntarle al respecto, como quién no quiere la cosa, aunque me salió demasiado evidente.
-Y... ¿Qué piensan tus padres de lo nuestro?
Él me miró con vergüenza.
-No... No lo saben. Creí que te lo había dicho.
-Cierto. Lo siento, ya sabes que mi memoria...-respondí riéndome y abrazándole-. ¿Y por qué no se lo has contado? No recuerdo qué razones me diste.
Me miró un momento a los ojos, muy fijamente. Estaba acostumbrado a sumergirme en su mirada durantes horas, pero aquel día había algo especial en ella.
Algo oscuro.
Algo que me hacía sentir escalofríos.
-Si crees que es porque me avergüenzo de ti no tienes que preocuparte-dijo sin dejar de mirarme.
-¿Entonces?-pregunté.
-¿Sinceramente?
-Sinceramente.
Pareció reflexionar un segundo.
-Lo cierto es que tengo miedo a lo que podría suceder-respondió bajando la mirada.
Con una mano le obligué a mirarme a los ojos.
-Tener miedo es normal. Esperaré a que tú seas capaz de decírselo.
-No. Tengo que decírselo. Yo estoy orgulloso de ti. No importa si tengo miedo, tú te mereces a alguien que sea tan valiente como has demostrado ser-respondió.
No me resistí a besarle.
-Ya verás como todo sale bien-le susurré al oído mientras le acariciaba el pecho y el abdomen.

***

-¿Seguro que no quieres que esté contigo cuando se lo digas?-le pregunté.
-No, claro que no estoy seguro. Pero lo prefiero así. Conozco a mi padre. Es mejor que estemos solos cuando se lo diga-respondió.
Estábamos frente a su casa.
Sabía que debía irme, pero algo me retenía.
Un presentimiento horrible se había hecho hueco en mi cabeza y no conseguía sacarlo.
-Si no quieres decírselo puedo espe...
Antes de que terminase la frase me besó, interrumpiéndome.
-No quiero tener una segunda opción, porque no quiero dudar. Voy a decírselo. Si les gusta, bien. Y si no, siempre te tengo a ti.
Le mire con preocupación y, en cuanto entró en su casa, tomé un taxi a la mía.

***

Aquella noche no fui capaz de dormirme.
Me revolvía en la cama en medio de unas sábanas demasiado pegajosas y un calor infernal.
Y entonces oí el timbre.
El presentimiento empezó a brillar en mi cabeza con más fuerza.
Corrí a la puerta en medio de la oscuridad y la abrí sin mirar quién era.
Y allí estaba Alí, empapado en sangre y lleno de moratones por todo el cuerpo.
No fui capaz de gritar, solo le abracé para evitar que se cayese.
Sentía cómo mi propia vida se escapaba de mi interior mientras mis padres salían y nos encontraban así, abrazados y cubiertos de sangre.
-Por favor... No me dejes así, Alí-sollocé hundiendo mi cabeza en su pecho.

***

Sonreí y se me escaparon unas lágrimas.
Tras dejar las flores sobre la lápida me senté junto a ellas y me puse a pensar.
¿Cómo demonios había sucedido esto?

8 comentarios:

  1. ¿No hay más? ahi se acaba?
    vaya padre mas... pobre Alí..
    ay! estoy traumada necesito tiempo para asimilarlo.
    ¿Cuando pondrás las cartas de amor?
    tengo ganas de leer algo bonito

    unbesoGrande:D

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  2. ¡¡Arrrg!! Qué triste... ¡qué triste! T-T
    No me voy a oponer al final que has elegido darle, pero... pero jo... qué triste.

    Estoy con Misha. Pon algo bonito T-T

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  3. Noooooooooooooooooooooooooo!!!!!!!! pobre Ali!!!! con lo bien que iba la cosa!!! jo, que pena, ya me imaginaba mientras iba leyendo q sus padres no lo entenderían pero de ahi a matarlo de una paliza es demasiado para mi...tengo la lagrimilla facil...snif snif...Bueno esperemos al ultimo capitulo haber que pasa...le has dado un giro sorprendente!!!Besitos!

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  4. ¿Y pretendes dejarnos así al menos dos días?
    :O
    Eres cruel, Caballero mío... encima... jo, se me mezclan las lágrimas con las ideas...
    Yo suponía que los padres de Alí no lo aceptarían, pero se han pasado mucho... una paliza de muerte...



    Jo, Caballero, vas a tener que llevarme bastantes pañuelos de papel al Palacio de Plata en cuanto vayas por él, ¿Eh?
    Mil besos grises, Caballero*

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  5. Venganza!!!!!!! Venganza!!!!!!!!!!
    Beshos!

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  6. QUE?!
    Se muere el Ali?
    Pero.. pero... pero seguro?
    joooooo... pero... joooo!
    NO ES JUSTO!
    argggggg.!
    no ha muerto ¬¬ porque no estaba claro!
    Porque si habia ido hasta casa del otro que seguramente estaba lejos ya que tubo que cojer un taxi, tendria que haber muerto por el camino. Así que el muerto era el padre, porque hizieron una pelea, ya que el padre se entero y este la dio con el cenicero (H) .

    No puede morir el Ali! ¬¬

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  7. :'(
    Me he leído toda la historia de un tirón, ha sido PRECIOSA. Qué triste, ¿cómo puede morir? AIIIIIIS!


    Un beso MUYGRANDE.

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