Shadow VII

Nivel de sadismo en decrecimiento, que ya había llegado a los límites de lo creíble xD Ahora un poco más de historia y un poco menos de sangre. Espero que os guste (si preferís el sadismo, avisad xD)


El avión aterrizó suavemente, disminuyendo la velocidad a la que se movía el paisaje al otro lado de la ventana hasta pararse. Angela sonreía involuntariamente de una forma muy dulce. Estaba feliz, porque volvía a estar “en casa”. En cuanto la luz que ordenaba mantener los cinturones atados se apagó se levantó de un salto y caminó rápidamente hacia la puerta, esperando a por la azafata como un cachorro queriendo salir al exterior. Por fin, la compuerta se abrió y salió a la pista de aterrizaje, donde les esperaba su propio coche con el chófer.
Lynx bajó detrás de ella, hablando animadamente con Ángel. Vladimir caminaba unos pasos por detrás, observando la periferia y estudiando las posibles vías de escape.
El conductor bajó del coche y se acercó a los almacenes del avión, donde se guardaban las maletas durante el viaje, y le pasó unos cuantos billetes al encargado de supervisar la descarga. Mientras escalaba por la rampa, Angie se sentó en el asiento del copiloto e invitó a sus compañeros a sentarse detrás.
-¿No llamará mucho la atención que llegemos así?-preguntó Lynx.
-No importa cómo lleguemos, descubrirán que estamos aquí de cualquier forma-explicó Shadow-. De modo que, ¿por qué ahorrar en comodidades?
Lynx se encogió de hombros, pero no dijo nada más.
-¿Y cuál es nuestro plan, Shadow?-preguntó Ángel, sentándose a su lado.
-Aún tengo algunos contactos que me son fieles, de modo que tengo que tantear el terreno y calcular daños-respondió Vladimir-. Sea quien sea el nuevo Emperador, ha subido con la fuerza y mediante una sucia artimaña. Seguro que los habrá que aún te son fieles, y otros que aún te temen.
-¿Y qué?
Shadow sonrió de una forma siniestra.
-Sabes que soy muy convincente cuando algo me interesa-replicó.


-¿Para qué quieres ese dinero?
-Eso no te incumbe.
-Deduzco que no lo quieres. Lo necesitas, ¿verdad, Shadow?
-Te repito que no te incumbe. Y"qué"diceelmuerto.
-¿Qué?


El callejón estaba completamente a oscuras, y Vladimir miraba al reloj cada pocos segundos, esperando. Por fin, otra silueta humana se desdibujó en el callejón, disimulada con una capucha y una sudadera amplia.
-Shadow, sabes que me estoy arriesgando mucho viniendo aquí a hablar contigo, ¿no?
-Te arriesgarías más no viniendo-repuso Vladimir-. Cuéntame que ha pasado.
-Después de la huida de la Emperatriz, el personal de seguridad se enfrentó a los revolucionarios, pero... Todos murieron. Algunas mafias se separaron de nuevo de la NeoUnidad, y Gio intentó tomar el poder. Hubo varias reyertas, y al final el poder está dividido.
-¿Cuántas mafias se han separado?
-Siete-contestó el informador-. Solo las más grandes, que no corrían demasiado riesgo al separarse. Pero se mantendrán neutrales en caso de que te enfrentes a ellos. No os tienen tanto miedo como para unirse, pero tampoco el suficiente para enfrentarse a vosotros.
-¿Estás seguro?
-Algunos puede que decidan ayudaros, pero no son gente de palabra. No deberías fiarte de que te apoyen. Pero puede que algunas bandas menores sí que colaboren. El régimen que se ha instaurado con el poder dividido es muy duro, hay muchos impuestos injustos, negocios que no todos consideran buenos para la NeoUnidad...
-Humm...-murmuró Vladimir-.Muchas gracias. Ahora deberías deberías desaparecer un par de días. Como alguien se entere de que has ayudado a la Emperatriz, estarás muerto. Toma el dinero, y vete a Rusia o a Francia. Te avisaré cuando todo vuelva a ser como siempre.
-Muchas gracias-respondió-. Y, esto... Shadow... Suerte con esto. No sé si ganarás, pero creo que es el lado correcto.
El hombre desapareció entre las sombras, igual que hizo Vladimir. Sus pasos no se diferenciaban del ruido nocturno de Nápoles, como ya era costumbre. Giró varias veces, se introdujo en muchas callejuelas secundarias, apenas iluminadas por farolas, muchas veces rotas.
Angie, Ángel y Lynx esperaban en un pequeño hotel cercano, y cuando abrió la puerta estaban esperando, apuntando a la puerta.
-Buenas noticias-saludó.
-¿Cuándo empezamos a matar gente?-preguntó Angela, sonriendo.
-Pronto, pequeña, pronto-replicó Vladimir, sonriendo-. Tengo que explicároslo todo.

4 comentarios:

  1. Yo quiero más sadismo e historias amorosas.. parece que la cosa parece algo dificil para nuestros amigos asesinos, seguro que encuentra gente que les ayude en esta guerra... MAS SANGRE, QUIERO SANGRE!


    ahahaha

    Muchos besos :)

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  2. carlos...estas escribiendo una novela! por favor amigo pequeño,por la edad,segun decis vos,es el genero ms dificil de escribir!!!!y lo que he leido en esto dias es copado,intereante,muy interesnte...
    grande! un abrazo
    y te espero por ahi,espero que no hayas huido de mi blog!
    lidia-la escriba
    www.deloquenosehabla.blogspot.com

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  3. Yo prefiero la intriga al sadismo extremo xD Pero todo forma parte de la historia, y está genial y muy interesante ^^
    Me quedo con ganas de más, ¡los capítulos son muy cortos!
    Respecto a mis historias...
    El capítulo de Gatos Negros de mañana ya será el último, luego retomaré Hacia atrás en el tiempo.
    Lo del Phamton Detective fue una putada... perdí el archivo y se me quitaron las ganas de reescribir lo que ya tenía escrito.
    En fin xD

    Besoooos ^^

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  4. Que sepas que el capítulo anterior me puso los pelos de punta y consiguió hacerme bajar sudor frío por la espalda.
    En cuanto a este, algo mas suave, me ha intrigado, como siempre, porque a saber lo que organiza Shadow, sobretodo con Lynx por medio.
    Eres fantástico Caballero.



    Tal vez Hyrca sea un primo lejano de Shadow, ¿no? En estos mundos literarios todo es posible.

    Mil besos grises*

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