Halloween

Queridos y fieles bloggers que no habéis aprovechado Halloween para salir por ahí a emborracharos y comer caramelos (es decir... ehms... ¿nadie? xD) os diré que yo no celebro Halloween, pero que espero que lo paséis bien.
PD:Hoy no escribo texto deprimente (creo xD).

Halloween me intriga.
Es un día que me parece ridículo, pero, lo reconozco, me fascina. Ver a tanta gente perdiendo la vergüenza con una máscara (aparte de la de hipocresía que llevan a menudo), despreocupándose y rompiendo la monotonía, divirtiéndose en definitiva, me divierte.
Este día la gente se dedica a contar historias de miedo, sumergir la vida real en alcohol, música y caramelos hasta ahogarla, se divierte asustando a los demás y siendo asustada.
Este día, o mejor dicho esta noche, la ciudad se llena de bullicio, de dulces, de timbrazos al anochecer, las calles se bañan en alcohol, haciendo que el camino a casa se vuelva serpenteante, la música se oye en la distancia...
En un momento uno se olvida de todo y se mete a correr, gritar y divertirse entre la gente alborotada.
La gente vive.
Es curioso, ¿no? Decidirse a vivir justo el día de los muertos.

Almacén fantasma

En fin, que últimamente ha vuelto un poco a los textos largos xD Pero esta vez me contengo un poco, que la parrafada de ayeer... xD Menuda parrafada xD

¿Alguna vez habéis visto un almacén fantasma?
Cientos y cientos de estantes metálicos vacíos, uno tras otro, perfectamente alineados... Es una imagen desoladora, que nos recuerda que en su día allí hubo vida y que acabó por esfumarse.
Así es como se ha quedado mi corazón ahora.
De la noche a la mañana, un soplido de viento demasiado fuerte ha arrastrado las miles de cajas en las que había guardado todo el amor que te he dedicado y han desaparecido, quedando así vacío y oscuro. Tétrico.
Me da miedo asomarme y ver el resultado, me aterra. Me da auténtico pavor pensar que mis sentimientos son tan frágiles y volátiles, tan fáciles de borrar.
Pero tengo que hacerlo, y camino entre ellos buscando algún fragmento de esperanza a través del cual comenzar a formular nuevas emociones, pero no hay nada.
Y el sufrimiento me consume, y tengo ganas de correr entre los estantes, y necesito agarrarte entre mis brazos hasta sentir algo...
Pero no pienso hacerlo. No voy a llenar de nuevo mi corazón con emociones imposibles que solo me hagan feliz cuando me engaño.
Pero sé que no es así. Llegará otra persona, y otra vez no me querrá, pero Dios sabe cómo mi corazón se decidirá a construir ilusiones sobre arenas movedizas.
Y volveré a sentir que mi corazón está lleno, aunque sea de aire y mentiras.

When love ends

Dioos... Menuda parrafada os suelto aquí abajo xD Os doy permiso para comentar "Dios, me lo he leído y me (encanta/repugna). Para que veas que somos lectoras fieles" xD

Cada vez siento que estoy más lejos de ti. Ya no encuentro dobles sentidos en tus palabras, huecos que rellenar con mi propia imaginación para poder pensar que me quieres.
Sé que te quiero, o al menos quiero convencerme de que sigue siendo así. Pero ya no es igual. Nada es como era antes, todo empieza a perder su lógica, carece de sentido. Ya no me emociono cuando me saludas, ya no me importa que me cuentes tus cosas.
Por mucho que trate de convencerme, no le llegas a la suela de los zapatos al espectro de tu pasado. A la persona de la que, aunque pretenda negarlo, me enamoré. Ya no somos iguales, no ansío encontrar en tus ojos el reflejo de los míos. No te echo de menos cuando no estás.
¿He perdido la ilusión por enamorarme? Quizá mi sueño se me ha hecho demasiado grande y se me ha caído encima, aplastándome. Quizá no sé cómo querer, o quizá no quiero quererte. Quizá nunca te quise querer, y ahora me veo en la posibilidad de elegir he elegido no elegirte.
No lo sé, mis teorías se desmoronan. Creí que realmente era amor, que era cierto, que me había llegado. Que eras mi persona especial, que podría quererte. Que superaría que no me quisieras, que fingiría que todo iba bien cuando decidieras no estar conmigo, que el amor nunca se me acabaría y que jamás llegaría a desgastarse.
Pero se ve que me equivoqué, y que de tanto no usarlo, el amor se me ha ido escapando con cada suspiro que te he dedicado en silencio, que mi corazón se ha ido muriendo muy poco a poco y la necrosis se ha extendido a todos mis sentimientos. Siento que no te necesito, y no sé cómo sentirme.
Llevaba tanto tiempo deseando ser feliz hacerte feliz que llegó a convertirse en el objetivo de mi vida, y ahora que ha perdido importancia ningún otro futuro decide levantarse y ponerse en su lugar.
Y ahora me pregunto qué pretendo, por qué te cuento estas cosas. Por qué cuando ya no hay sentimientos que entregar te doy el envoltorio vacío de un capricho que llegué a confundir con el amor. Será porque ahora ya no hay miedo a que me hagas daño, o porque he recuperado mi objetividad y, bien mirado, he sido un cobarde y quiero enmendar mi error.
Esto iba a ser una carta de amor, pero las palabras se me han vuelto amargas en los labios y he llorado lo que me quedaba de amor. He repetido tu nombre en voz muy baja, como un ruego, una y otra vez, deseando que en algún momento mi corazón diese un vuelco, pero ese momento no llegó. Y será que, por fin, he dejado de creer en cuentos de hadas con princesas encerradas y príncipes azules que siempre consiguen lo que quieren.
La rutina se encargó de difuminar mis fantasías hasta dibujarme de nuevo en la memoria que este mundo no es sino un escenario de burdas marionetas de hilo que interpretan su papel sin pensar.
Y tú ya no eres una excepción, los hilos que antes no veía ahora están claros, y no eres diferente del resto.
Ya puedo decir que, si te echo de menos, no es por esperanzas truncadas, sino por recuerdos llenos de emociones que ahora se me antojan estúpidas e infantiles, pero que no soy capaz de arrinconar en el fondo de mi corazón para no sacarlas a la luz nunca más.
Aún te quiero, no lo dudes, el amor impregna el corazón y, por mucho que lo exprima, aún quedan motas plagadas de buenos recuerdos. Pero ya no lo eres todo, ya no eres el único camino que seguir. Ya no puedes hacerme feliz con una sonrisa, ni eres capaz de llevarme a las estrellas con una palabra, no puedes despertar las mariposas de mi estómago al sentirte cerca.
Has perdido los derechos que te entregué sin dejarte decidir y de los cuales nunca te informé, y ahora solo nos queda una amistad mediocre e irreal.
Y es que espero encontrar la felicidad en alguna esquina reflejada en una sonrisa regalada al azar, aunque no dudes que preferiría que fuesen tus sonrisas las que me incendiaran el corazón. Y si algún día te decides a quererme no dejaré de lamentarme por no haber sabido resistir.
Pero no puedo seguir engañándome, no puedo vivir una mentira, y menos aún una mentira triste y dolorosa que no deja de arrastrarme hacia un vórtice de dolor.
Y es que mis fantasías se han vuelto en mi contra cuando decidieron revelarse contra el cambio de sentimientos.

Looking for Love

En fin, actualización con prisas xD Últimamente estoy tan centrado con Abbise que en este blog me salen cosas cutres xD

"Princesa azul busca príncipe de mismo color para enamorarnos y querernos para el resto de nuestras vidas. Interesados compren zapatito de cristal del número treinta y seis o llamen a su hada madrina".

Ay, cielo, si fuese tan fácil...

Perder

Dios, hoy no tengo inspiración para mis textos cortos xD Así que, a leer Abbise, que compensa más xD

He aprendido a sonreír incluso cuando pierdo.
Si no, a estas alturas, sería incapaz de mirarte a los ojos y decirte que me alegro de que seas feliz y que espero que os dure.

Matemáticas vitales

Nananá No tengo mucho tiempo ni ganas, así que no es una gran actualización xD Me voy a Abbise xD

-¿Darías tu vida por alguien?
-No.
-¿Ni siquiera por mi?
-Mi vida no vale lo suficiente para pagar la tuya.

Sonrisas

No tengo mucho tiempo para actualizar porque enseguida me piro a casa de mi abuela. Un beso! ^^

Hoy sonrío por y para ti.
Y esto quiere decir que hoy mi sonrisa es más volátil que un litro de nitroglicerina metido en una batidora.

Miénteme

En fin, otro día más actualizando (¡hola, Miki! ¿Cuándo te has conectado ya había actualizado? xD) y, como siempre, espero que os guste ^^ Y ahora corriendo a Abbise xD

-Miénteme.
-No te lo mereces. Y tampoco quiero engañarte.
-Pero yo sí quiero que me engañes.
-¿Quieres vivir una mentira? ¿Que finja amarte, que eras más que una amiga, que te necesito para ser feliz? ¿Fingir que lo que más deseo es verte por la mañana a mi lado? ¿Quieres un futuro así de falso?
-Si es contigo, como si acabamos en el infierno.

Hundir la flota

En fiin... Que hoy es un día tonto, y solo tengo ganas de tumbarme a la bartola (vamos, como todos los días xD), pero supongo que tendré que actualizar... Si es que cómo os mimo, ¿eh? xD

-B4. ¿Ella te gusta?
-Agua. No.
-B5. ¿Te gusta alguien?
-Tocado. Quizás.
-B6. ¿Me puedes decir quién es?
-Tocado. Solo si lo adivinas.
-B7. ¿Soy yo?
-Tocado y hundido.

Clark Kent

En fin, Misha... Que me pones demasiado arriba y me subes el ego xD Y claro, entonces tengo que bajarme un poco los humos xD

No soy tan perfecto.
Fallo en los exámenes y en los ejercicios, me equivoco cuando toco el piano, canto (mal) en la ducha, digo palabras inadecuadas fuera de contexto y a veces me dicen que soy raro y distante, y que parece que hubiera nacido con setenta años mínimo.
No soy, ni de lejos, tan perfecto como la gente piensa.
Tengo miedo a equivocarme, a fallar al estereotipo, a no saber expresarme bien y a no entender a los demás. Tengo miedo, mucho miedo, a caerme del pedestal en el que me han puesto y a que se burlen de mí, a que no vuelvan a creerme. A que vean que soy humano y cometo errores, aunque a veces no lo parezca.
Y, sobre todo, me horroriza pensar que, algún día, alguien sería capaz de enamorarse, no de mí, sino de mi alter ego.
Como un Clark Kent incapaz de tener a su Lois Lane sin sus mallas azules.

Mentiras

Examen de Biología (bueno, al menos era fácil, solo virus, bacterias y blablabla), gracias al cual salimos cinco minutos antes ^^ Y además tengo pocos deberes. Pero eso sí, a la p*** de Nebenka no la traga ni su padre, a ver si se mete la flauta por el c*** ^-^

Empiezo a encontrar agujeros en nuestro castillo.
Cada vez hay más y más en los muros, rompiendo la red de mentiras oscuras y negras en las que vivíamos.
¿Qué es una relación sin amor?, pensábamos.
Podríamos llegar a ser felices, a nuestra manera, y hacer felices a los demás.
Nos construimos nuestro mundo piedra a piedra para soportar el desamor y el aburrimiento que nos inspirábamos.
Había veces que, tan entretejidas y fuertes eran las mentiras, que hasta a mí me parecían reales.
Pero ahora todo empuieza a resquebrajarse, y los ladrillos de falsedad se derrumban.
Y debajo de todas las mentiras que construímos entre los dos está la que escondí yo: que todas mis mentiras eran mentira.

Jungla de cristal

Hoola ^^ Hoy me veía optimista (ir a clase no me ha dejado hundido y he sacado un 9'15 en mates, así que... xD) así que puede que se note un poco esta alegría xD

Atrapado.
Así es como me siento. Hundido en una jungla de cristal y acero, perdido.
No sé hacia dónde dirigir mis pasos, a qué lianas agarrarme ni de qué palabras fiarme.
¿Quién es la pantera amenazante y quién el compañero de manada?
Uno tras otro, los he ido descartando a fuerza de equivocarme y caer, una y otra vez.
Pero también gracias a estas caídas he aprendido a reconocer a los que realmente merecen la pena. Los que se han tirado al pozo de arenas movedizas solo para sacarme.
He arrastrado a muchos en mi caída, pero espero que al final también podamos levantarnos juntos.
Y en esta jungla de cristal tan fría he tenido la suerte de encontrar muchas estufas personales e intransferibles.

Capricho

Hoy no actualizaré Abbise para que quien quiera se ponga al día xD Misha, siento dejarte con las ganas xD ¡Besos!

Traté de vender mi alma para que me quisieras. A decir verdad, habría dado todo lo que hubiera sido necesario para conseguirlo, pero tuve la suerte de que el diablo no se presentase.
Porque me he dado cuenta de que no te quería, sino que me había encaprichado de ti. De tu mirada, de tu sonrisa, de tus palabras... Simplemente era eso, un capricho. Necesitaba un objetivo y tú te me plantaste delante, como si un montón de flechas de neón te señalasen claramente.
Pero nunca fue amor (o quizá prefiero pensar que no lo fue).

I'm still here

Adoro los fines de semana ^^ Son como un verano, pero en pequeñito xD En demasiado pequeñito x'D En fin, si alguien quiere reírse un rato, que vea este vídeo xD (empieza después de la publicidad -.-) http://www.seloquehicisteis.lasexta.com/seccion/ver/que_esta_pasando/1261/en_1993_angel_y_dani_sacaron_un_disco__partete_con_el_videoclip/122892

Hola.
Si, tú, te hablo a ti.
Sigo aquí. He sobrevivido.
He aguantado todos tus adioses, he soportado que hicieras la maleta y que montases en el avión.
Me he ido tragando todo el veneno que me has ido soltando y, a pesar de todo, de las palabras duras como piedras y de los insultos afilados como cuchillos, sigo aquí.
¿Y sabes qué?
Sigo queriéndote.
Es muy contradictorio, ¿no?
Cualquiera en mi lugar tendría ganas de matarte, de lanzarte un ladrillo a la cabeza o de inyectarte veneno en el cuello.
Y yo lo único que quiero hacer es pedirte perdón.
¿Por qué? ¿Por haber conseguido que fracasases en tu intento de acabar conmigo?
En fin... La verdad es que no tengo mucho más que decir.
Al fin y al cabo, mi vida se reduce a una sola frase.
Te quiero.

Consejos

Hoy sigue siendo un día bueno porque me he librado de L(uno), L (dos) Al ^^ Qué habilidad para mentir la mía... Si es que, de aquí a político, dos días xD En fin, ahora a Abbise y luego a hacer un poco de deberes ^^

Alguien me dijo que no me hiciera ilusiones.
No me acuerdo de quién, pero debo decirle "hij@ de puta".
Porque precisamente por no hacerme ilusiones es por lo que nunca fui capaz de abrirme del todo a ti. Porque, por su culpa, cada vez que me emocionaba "demasiado" por estar contigo me acordaba de sus palabras y me encargaba de demolerlas por completo.
¿Y quién le dio permiso para meterse en mi vida? ¿Y si yo prefería hacerme ilusiones y que me las rompieran?
Cualquier dolor que me hubiese tragado sería mucho más soportable que quedarme con estas dudas dentro.
Porque las heridas cicatrizan y se olvidan, pero estas dudas se enquistan y nunca se borran.
Soy feliz, feliz, feliz, feliz! Gran día ^^ Solo diré eso. Mucho reírme, distancia con L(uno) y L(dos) (¿Qué tienen las "L" de mi clase que las hace tan pesadas?) y, además, repetición del examen de mates ^^

Hoy estoy contento.
¿Qué porque?
Porque sonreíste.
No, no, no. Me corrijo. ME sonreíste.
A mí, única y exclusivamente. Me dedicaste ese gesto tan vano, tan humano y generalmente tan normal y común pero que, sin embargo, tanto echaba de menos.
¿Por qué? ¿Por su perfección? ¿Por la mirada que la acompañaba? ¿Porque era tuya?
¿O quizá porque era la única sincera que te había visto hace tiempo?

Oportunidades

En fin, que hoy actualizo rapidillo y sin mucho tiempo, porque voy a meterme al otro blog y actualizarlo, y si me extiendo más luego no me da tiempo xD

Me diste cientas, miles, millones.
Una tras otra, incansable, aguantando todos mis fallos y cada una de mis imbecilidades. Tuviste tanta paciencia que le robaste el título al santo Job.
Seguiste esperando, dejando que los días pasaran, y cada vez que te pedí una oportunidad, tú, como siempre, me la diste, regalándome una sonrisa inmerecida como extra.
¿Qué hice para merecerlo? ¿Realmente merecía la pena?
No lo creo, pero tú siempre fuiste un caso. Un caso especializado en casos perdidos.

Inconstancia

En fin... Menudo día, el de hoy xD Creí que me meaba encima, palabra xD (Miki, esa imaginación que tenemos... Aprovéchala para otras cosas) Dios, y cuando entró en nuestra clase... Creí que se me desencajaba la mandíbula xD Desde ayer no puedo verle sin pensar en tus horribles ideas pervertidas xD

Soy una persona inconstante.
Pierdo muy rápido la fé en poder hacer algo, pronto me aburro de las cosas y siempre acabo con el "cajón de los quizás" lleno hasta los topes.
Y por mucho que me repita a mí mismo que ya las retomaré más adelante, me conozco.
¿Fue eso lo que nos pasó? ¿Me cansé? ¿Te metí en el cajón de los posibles? ¿Olvidé recogerte?
Y, como me pasa con todo, en cuanto las cosas, por un motivo u otro, pasan del cajón de los quizás al de los imposiblles o irrecuperables, empiezo a echarlas de menos.
Pero tú ya no tienes ganas de volver.
No te culpo, yo tampoco lo haría.
Supongo que pensé que lo mínimo que merecías era un intento de recuperarte.

Dudas

Bueno, hoy no estaba muy inspirado, quizá comer fuera me ha dejado adormecido, quién sabe xD
En fin... Supongo que tendré que hacer promoción... Qué lata... Pero bueno, allá vamos...
¡Visita mi nuevo...! Hum... No me gustan las órdenes xD
Si te gusta este blog, te encantará... Hum... ¿Y si no te encanta? xD
Cuando tengas tiempo, y si tienes ganas... Hum... Si lo digo así, ¿no da imagen de blog cutre? No sé, con una publicidad tan poco llamativa... xD

Bah, a la mierda, he abierto un nuevo blog y, si te apetece, te pasas por él. Avisa si te gusta xD



¿Qué fue de nosotros?
No lo entiendo.
¿Dónde nos perdimos? ¿Dónde dejamos de tener claras las cosas que tan evidentes creíamos? ¿Cuándo dejamos de creer en el "nosotros" y empezamos a confiarnos al "yo"? ¿En qué momento nuestro caminos se separaron en dos y, por tratar de seguir juntos, nos tropezamos con todas las piedras que había entre ambas sendas? ¿Fuimos idiotas o héroes por enfrentarnos al destino? Sea como sea, salimos mal parados de cualquier forma, pero no muertos (los héroes de las tragedias griegas siempre mueren... ¿nos convierte eso en idiotas?). ¿Creímos realmente que sería eterno? ¿O solo quisimos creerlo? ¿En algún momento nos entregamos completamente el uno al otro o solo nos dimos en parte?
Son dudas. Miles, millones, miles de millones, rebosantes en mi cabeza, dispuestas a fermentar en el momento justo para tirarme por tierra y hundirme en el fango. Como burbujas de jabón que explotan nada más entrar en contacto con el aire.
No les busco respuesta, porque sino me pasaría la vida anclado en el pasado, y no me gusta vivir en el pasado. Pero tampoco me gusta vivir en el futuro. Me gusta el presente, el momento de la acción.

Solo sé una cosa: tú ya has vuelto a sonreír cuando yo aún lloro tu pérdida.

Tú, yo, nosotros

Dios... Acabo de leerme la parrafada que he escrito y creo que me he pasado un poco xD La verdad es que, para ser una de mis paranoias y no una de mis novelas cortas, me ha quedado largo xD En fin... A ver qué os parece ^^

¿Sabes una cosa?
Te echo de menos. Mucho, mucho más que mucho. Para medir cuánto te echo de menos habría que inventar una nueva medida.
Pero... Ya no te necesito.
Hace tiempo no habría podido vivir sin tu sonrisa amable, sin tu mirada inteligente y chispeante, sin tu personalidad alegre, tu ánimo cambiante, sin tus palabras dulces, ni tus comentarios inoportunos cargados de inocencia.
Pero hoy... Hoy ya no busco tu sonrisa entre la gente (tal vez por miedo a encontrar el espectro que quedó de ella), ni me quedo mirando el atardecer hasta que la primera estrella asoma, ni trato de encontrarle sentido a tus palabras vanas de poeta sin razones para cantar, ni me dejo engañar por los flashbacks de un pasado que, en el fondo, ya no me parece mío.
La sonrisa ya no me sale forzada, ni mis ojos aparecen reflejados en el espejo opacos y muertos, ni me sonrojo cuando nos cruzamos.
Fuiste importante, no lo dudes, pero tú, a pulso y con mucha fuerza de voluntad, me sacaste de tu vida, como quien limpia la casa después de mucho tiempo sin barrer.
No es que te lo reproche. Antes, sí. No lo dudes. Me hiciste tanto daño que pensar en ti me hacía producir veneno en lugar de saliva.
Quizás lo peor no fue el dolor, sino el ni siquiera imaginármelo. Tu marcha fue como tu llegada, un ataque sorpresa, inesperado, imposible de prever, directo al corazón, un disparo a traición.
Yo no soy nadie para elegir qué esta bien en este mundo, y quizás el malo entre los dos fuese yo, o quizá no fue ninguno. Quizás, simplemente, el amor se nos escapó entre las manos como un montón de arena.
Tal vez no sabíamos ser felices, o quizá no lo merecíamos, que también es probable porque, digamos lo que digamos, ninguno fuimos santos.
O quizá necesitábamos aprender algo más sobre la vida antes de quemar todos nuestro cartuchos en una sola ráfaga. A lo mejor debimos pensarlo un poco más, o tal vez un poco menos.
Lo cierto es que no importa el por qué. Ya no.
Ninguno quisimos hacernos daño, y al final salimos los dos escaldados y heridos de muerte, con sonrisas fingidas y miradas perdidas porque, ambos lo sabemos, no habíamos aprendido a vivir juntos, pero tampoco aprendimos a vivir el uno sin el otro.
¿Contradictorio? No. Al menos, no más que nosotros. Creí que nunca volvería a usar de nuevo el plural de la primera persona para referirme a ti y a mí, pero aquí me ves.
¿Sabes? Yo nunca quise decirte adiós.
¿Y sabes otra cosa?
Ya estoy cansado de echarte de menos...

No hay vuelta atrás

En fin, para el que no le quede claro, mis textos en primera persona no son vivencias personales, es mi método para hacerlos humanos xD Es lo único que los hace relativamente bonitos, porque lo que es escribir bien... Como que no xD Pues eso, que un beso!

Aburridos, caminamos por senderos escarpados, plagados de rocas engañosas y mentiras resbaladizas.
Jugamos a creernos invencibles, nos divertimos engañando y pisando a los demás, hundimos en el fango a los caídos para no hundirnos nosotros.
Corrimos, corrimos como locos, quemamos nuestras vidas en un solo chispazo.
Y ahora, cansados, manchados de barro (tanto nuestros cuerpos como nuestras almas), el camino ante nosotros ya no parece tan divertido ni tan corto.
Debimos pensarlo dos veces, porque ahora ya no hay vuelta atrás, y en vez de reyes pisadores, somos mendigos pisados.

Fairytale

Siento no haber actualizado ayer, pero nos cambiaron la línea de internet y no funcionaba, lo cual es frustrante -.- Pero ya lo hemos arreglado! Así que aquí estoy de nuevo!

Dejo que mis pasos me guíen hacia el destino fijo de aquel que no tiene rumbo. Sigo caminando, incansable, buscando ¿qué?
No lo sé. Hace tiempo que decidí no buscarme la lógica.
Hace mucho tiempo dejé mi destino en manos de los demás, y cuando huí de ellos, olvidé recogerlo.
¿Qué digo en las de ellos? En las TUYAS.
Dejé que guiases mi camino (y no me arrepiento de ello, pues fui feliz como pocos), seguí caminando junto a ti hacia el destino que tú eligieras (y que siempre resultaba perfecto por el mero hecho de estar contigo) sin importarme que no fuese mi destino.
Sé que no debí hacerlo, que debí caminar a tu lado y no contigo, que nunca debimos ser uno, pero no encuentro razones para querer cambiarlo
El nuestro no fue un cuento de hadas en los que el príncipe rescata a la princesa del dragón furioso.
En el nuestro, el príncipe no tenía tiempo para salir a buscar a nadie y aparecí yo.

Tú no eres nadie

Vuelta a lo corriente en mí, que creo que tanto estómago revuelto lo pedía a gritos xD Esto SÍ podéis leerlo sin miedo a regurgitar la cena xD Un beso!

¿Te crees con derecho a entrar en mi vida y arrebatármela de golpe?
No tienes más poder que el que yo te doy (que, desgraciadamente, es ilimitado), no puedes decidir por mí (porque no te apetece) ni saber qué es lo que quiero (aunque sepas que lo que quiero eres tú).
No eres nada más que el reflejo de una vida superficial y absurda (que, lo reconozco, desearía poder tener), un simple titiritero que se divierte jugando con marionetas (pero que no quiere jugar conmigo), el conglomerado de todos los males del mundo (como una tentadora "Caja de Pandora")
Pero deberías saber que tú no eres nadie (aparte de la razón de mi existencia).

Lynx (2/2)

Iba a advertiros de que no deberíais leerlo porque es muy bestia, pero como parecéis funcionar con psicología inversa, ¡LEEDLO! xD Bah, en el fondo no es tan horrible... Creo... xD


Sabía que estaba en la dirección correcta. Era capaz de sentirlo, de olerlo en el aire.
Dejó que sus pasos la guiasen a través de espaciosas calles, vacías desde las tres de la mañana, hasta llegar a una casa enorme de fachada azul cielo y con grandes ventanales.
Sus dientes blancos asomaron bajo sus labios rojo sangre.
Se abrochó con fuerza el chaleco negro sobre la camisa blanca y se recolocó el sombrero, que esta vez llevaba una cinta azul cielo. De un salto subió al muro de piedra y, haciendo malabares con el árbol, se coló por una de las ventanas del segundo piso.
La moqueta absorbió el ruido de su caida, y las cortinas translúcidas de seda flotaron un instante a su lado, dándole la imagen de una diosa arábiga recién aparecida de la nada.
Se quedó allí, quieta, esperando algún movimiento, y al no notar nada, abrió la puerta y caminó por los pasillos hacia la habitación del fondo del corredor.
Metió una copia de la llave correspondiente en la cerradura y la hizo girar muy lentamente, sin hacer ningún ruido, hasta que se detuvo.
Con mucho cuidado para no hacer ruido, abrió la puerta con un movimiento rápido y miró el interior.
En el centro de la sala había una gran cama con dosel vacía.
-Mierda-masculló, notando la sombra abalanzarse sobre ella.
Sabía que la fuerza física no era su gran fuerte, de modo que dio un salto hacia atrás y esquivó por los pelos el cuchillo, que seccionó su melena varios centímetros. Apoyó sus pies en el suelo y, aprovechando el impulso, dio un salto hacia delante, arremetiendo contra el hombre, que cayó al suelo desarmado.
-Para ser una novata en esto, no eres mala-murmuró, golpeándole en el costado con el puño izquierdo y cortándole la respiración y lanzándola un metro hacia atrás.
Se incorporó pocos segundos antes de que el hombre volviera a lanzarse sobre ella, esquivándole de puro milagro, y notó un reflejo plateado en el suelo.
Agarró la llave y cerró el puño con fuerza, sintiéndolas clavarse en su piel, y aprovechando el nuevo impulso que había tomado el asesino a sueldo levantó su puño en dirección a su cara, haciéndole saltar un par de muelas y rompiéndole la mandíbula.
El hombre cayó al suelo, respirando a duras penas.
-Así que tú fuiste el que mató a mi madre... No eres gran cosa, la verdad-murmuró Miriam pisándole el brazo hasta clavarle el tacón-. ¿Sabes? Me han dicho que te entrenaron para no gritar nunca. Me he propuesto conseguirlo.
Cogió las llaves y, agachándose, le hizo dos agujeros, un poco separados de cada comisura.
-Así sabré cuánto avanzo hacia el límite del dolor-comentó, sonriendo-. Por cierto, me lo prestas, ¿no?-dijo cogiendo el cuchillo.
Le practicó un corte en la frente, una gran M en el centro que se extendía, llegando casi hasta las sienes y, con mucho cuidado, levantó la piel, dejando al exterior el cráneo. Con el llavero, que parecía un sacacorchos, hizo un agujero en el hueso, y cuando lo perforó por completo, salió un chorrito de sangre. Después descendió hasta su pecho, que también abrió, dejando la caja torácica al descubierto.
-¿Sabes? De pequeña quería ser forense-comentó, agarrando unos alicates enormes que había guardado en su bolso-. ¿Qué pasará si le practico una autopsia a un vivo?
Haciendo crujir los alicates, seccionó todas las costillas dos veces y las retiró, dejando los órganos al exterior. Los agujeros se ensancharon ligeramente, y ella lo notó.
-Veamos... empecemos por el pancreas, ¿te parece?-comentó, arrancándolo y suturando la pequeña herida con un mechero. Los agujeros crecieron aún más-. No creo que nunca te hicieran una autopsia antes, ¿verdad? Veamos... Pasemos a un riñón. Tiene que estar... ¡Aquí!-los agujeros casi rozaban sus comisuras-. Bien, ahoraa... Humm... ¿Un pulmón es muy vital?-se preguntó a sí misma-. Bueno, ¡comprobémoslo!-por fin, los agujeros se unieron a su boca y se extendieron por toda su mejilla, acompañados de un grito de dolor.
Lynx se levantó de un salto y, sonriente, comenzó a dar botes.
-¡Lo he conseguido, lo he conseguido!-reía-. Y ahora, el toque final.
Las llaves atravesaron su ojo como si fuera de mermelada, matándole al instante.

-¿Qué haces aquí?-le preguntó, sentándose en una lápida a su lado.
-Esperar a la muerte-le respondió Vladimir.
Tenía la mirada perdida y, aunque parecía mirar al frente, estaba segura de que no veía el sol poniéndose. Estaba pensando en algo, algo raro e importante.
Miriam notó que, en la lápida que se sentaba Shadow, había un nombre escrito, pero que solo se leía la primera letra: una “A”, aunque no quedaba claro si tenía o no tilde.
-¿Y tú? ¿Por qué estás aquí?-preguntó él, sin dejar de mirar al vacío.
Ella también tardó un segundo en responder. No estaba muy segura de por qué había acabado allí, ni de lo que planeaba hacer.
-Supongo... Supongo que ya no tengo razones para vivir-respondió ella, adquiriendo la misma mirada seria y vacía.
Se hizo un gran vacío glacial, pero que no llegaba a resultar incómodo. Era como una gran pausa dramática en una obra teatral representada solo por ellos dos.
-¿La muerte será tan horrible como la pintan?-murmuró Lynx.
Shadow tardó en responder, buscando las palabras para expresarse.
-Hum... Lo poco que he atisbado... No es tan malo como parece... Es vacío, solo eso... Un vacío aplastante y eterno... Y soledad...
Ambos se quedaron mirando a la puesta de sol.
-¿Has cambiado de opinión?-le preguntó Shadow.
-Lo cierto es que... No...

Blackday

Nada de inspiración, hoy es un día negro (¿por qué? Buena pregunta), así que recurro a mi frustración para escribir algo xD Lo sé, mi inglés es pésimo, pero... Bah, cuando estoy así, me sale mejor en inglés que en español xD

I've promised myself that I would never feel lonely again...
I've promised myself that I would never cry again...
I've destroyed my heart with the biggest hammer I could find...
But that stupid heart has been reconstructed...
And it's making me feel so alone...
Sometimes I know that's what I want, and then I'm happy...
But sometimes I think: What would happen if I change?
I'm alone...
I'm drowning in darkness and nightmares...
And, stupid of me...
Now I doubt if what I'm doing is right...

Lynx (1/2)

Primera mitad de la explicación sobre Lynx (algo así como una secuela de Shadow, pero sin Shadow xD). En fin, que espero que así se aclare un poco la historia de esta asesina tan sádica y retorcida. Disfrutad ^^


Caminaba entre las calles de Barcelona, de fachadas oscurecidas y barandillas oxidadas por el tiempo incansable.
Dejaba que su melena castaña bailase sobre su espalda al ritmo de sus pasos, acelerados pero elegantes.
Su mirada, completamente siniestra, miraba al frente, sin fijarse en el suelo que pisaba, dejando que sus tacones marcasen su estela.
Conocía perfectamente aquellas calles, a pesar que hacía años que no las visitaba. Quizá estaban más viejas, peor iluminadas y más sucias, pero en su cabeza ella no veía su entorno real, sino el de su pasado.
Una suave brisa se levantó y, como acto reflejo, se sujetó el sombrero negro, adornado esta vez con una cinta verde lima.
-No importa cuánto luches por alejarme, no dejaré que me ganes...-masculló, dirigiéndose al viento.
Sus pasos, monótonos, tenían un rumbo fijo, algo tan cercano que casi podía olerlo, por encima del olor a asfalto mojado y gatos callejeros.
Su mirada se deleitó contemplando el edificio de exteriores desconchados, en su día de un color similar al blanco y que más se parecía a un pálido ocre. Las escaleras de incendios, oxidadas y con la pintura negra levantada, las ventanas llenas de polvo, el buzón forzado, el cristal de la puerta roto...
Sonrió amargamente. Ella había provocado tanto la rotura del buzón como la del cristal.
Metió su mano en su bolso y, debajo de todo, escondido entre fundas para gafas de sol, billetes sueltos de varios países y algún que otro libro de bolsillo, encontró un llavero con dos llaves, tan viejas y oxidadas como el entorno al que pertenecían.
Introdujo una en la cerradura del portal, sintiendo un momentáneo placer al notar que encajaba, y la hizo girar. Los goznes chirriaron ruidosamente al empujar la puerta, clavando su melodía carente de ningún tipo de belleza en sus oídos.
Subió los escalones de la escalera de granito pulido de dos en dos, casi se diría que con furia, tratando de clavar sus tacones en la piedra.
La pistola apareció en su mano casi por arte de magia al tiempo que encajaba la segunda llave en la puerta del tercer piso.
La sonrisa se le escapó al notar que se abría sin hacer ningún tipo de ruido, como si fuese cómplice de sus acciones, tal y como solía hacer al cometer ella una travesura muchos años atrás.
Todo en el pequeño vestíbulo le traía recuerdos: el espejo, la mesa de madera (cubierta por una capa de polvo de más de un centímetro), la cruz de madera colgada encima de la desvencijada estantería...
Aromas imaginarios volaron a su mente: las galletas dulces, los bombones helados, las natillas caseras... Casi podía sentir que volvía allí, a aquel mundo perfecto, aunque solo fuera en apariencia. Los recuerdos que acompañaron a los olores los volvieron amargos y tristes, casi dolorosos, y, tratando de consolarla, su cerebro le trajo el recuerdo del olor que tanto necesitaba respirar en esos momentos: el de la sangre perfectamente mezclada con el sudor provocado por el miedo.
Guardó la pistola en su bolso.
Con tanto recordar, necesitaba divertirse un poco a costa de la persona por la cual aquellos deliciosos aromas solo le traían tristeza a la mente.
Caminó entre las cajas de embalaje cerradas años atrás, preparadas siempre para una mudanza que nunca llegaba a suceder, adaptados ya a su destino como decoración del piso. Allí, en el salón, sentado en un sillón de muelles carentes de flexibilidad, inmóvil como una estatua, había un hombre de unos cuarenta años leyendo un libro. Sus ojos, en su día de un azul brillante, parecían mucho más pálidos que antes, saltando de una línea a otra, sin notar su presencia.
Dejó que sus tacones resonasen por el piso de madera y, por fin, el hombre levantó la mirada. No estaba sorprendido, pues pocas cosas eran capaces de despertar en él la más mínima emoción, pero tampoco estaba relajado.A pesar de los años, reconocía las facciones irónicamente dulces de aquel rostro, con la nariz perfecta, recta y un poco respingona, y los labios carnosos y tentadores de su madre. Puso el marcador en la página y cerró el libro, dejándolo apoyado en la mesilla a su derecha.
-Hola, Miriam-saludó con un frío tono de cortesía.
-Hola, papá-respondió ella secamente.
Se acercó dos pasos más, y el hombre retrocedió uno. Sus ojos azules se habían fijado en los de la joven, y parecían haber reconocido algo desagradable en ellos. Nunca le habían gustado sus ojos, pero ahora llegaba a temer cruzarse con su mirada gélida.
-¿No te alegras de verme, cabrón hijo de puta?-preguntó ella, ensanchando su horrible sonrisa.
Apartó el sillón de una patada y el hombre retrocedió hasta pegarse a la pared, buscando el teléfono. No serviría de nada. Hacía años que no pagaba los recibos.
De un salto se abalanzó sobre él, reduciéndole contra el suelo y clavando la rodilla en su espalda.
-Verás, papá... Solo hay unas cuantas personas a quienes odio en este mundo, ¿sabes? Es una lista muy corta, y deberías saber que empieza por ti, el principal motivo por el que me dejé arrastrar por mi personalidad psicópata hacia las sombras. ¿Cómo se te ocurrió pensar que me ganarías jugando a mi juego? Todas aquellas palizas, todas las veces que me quemabas el brazo con tu cigarrillo aún encendido, las veces que casi me ahogabas en agua... Eso era lo mejor que se te ocurrió, pero no llegas a los límites a los que he llegado yo. He aprendido, mucho, y de muchísimas personas. He aprendido que si presiono aquí, el nervio de tu pierna izquierda se destroza casi por completo, causándose un dolor inmenso-comentó, apretando en el punto exacto de su espalda y arrancándole un grito de dolor-. Y que, si practico una pequeña incisión aquí, el dolor que sientes es muy superior al que deberías por algo tan pequeño-otro grito de dolor recorrió la estancia-. ¿Sabes por qué? Porque conecta directamente con el centro nervioso, donde se procesa el dolor entre otras cosas. Pero tú eres médico. De modo que deberías saber qué pasa si hago esto con tu muñeca, ¿no?-murmuró retorciéndole la muñeca-. De este modo, el hueso presiona las venas y hace explotar los vasos sanguíneos sin provocar una hemorragia externa. Sorprende, ¿a que sí?-su muñeca se tiñó de un enfermizo color rojo, pero aparte de un alarido de dolor, nada escapó del cuerpo de la víctima-. También puedo apretar aquí, y sentirás como a tu corazón le llega un trozo de costilla. Pero no mucho, solo lo suficiente para dañarlo y que te duela. No encharcará los pulmones hasta dentro de unos cuantos minutos, tiempo de sobra para divertirnos-cada palabra iba acompañada del acto descrito y el aullido correspondiente-. Tú me mataste, al menos una mitad. A mi madre, por otra parte, la mataste por completo.
El hombre tosió sangre y trató de limpiarse la boca con el brazo, pero Lynx sacó su cuchillo y seccionó el nervio de su hombro. Luego, con otros tres cortes, le seccionó los del otro brazo y ambas piernas.
-¿Sabes? Voy a dejarte morir por tu cuenta. Los pulmones se te llenarán de sangre lentamente, impidiéndote respirar correctamente, y cuando haya demasiada sangre en tu muñeca, la piel cederá, y se hinchará, apretando tus músculos hasta que, por fin rompa la epidermis.
Con sus pasos alegres, salió de la casa y bajó los escalones, sintiéndose, en parte, vengada.

Shadow XV

Y, por fin, el desenlace de la historia ^^ A ver qué os parece, y diré que la idea del final la tuve yo pero que decidí escribirla así porque Clodia opina que así queda bien xD

Ángel notó la rigidez de los músculos faciales en la cara de Shadow.
-¿Qué te pasa?-le preguntó, escrutando su mirada, completamente desenfocada y perdida en algún punto en la pared.
Vladimir movió los ojos para clavarlos en los suyos, pero su mirada no se recuperó, sino que seguía perdida, flotando en algo que solo él era capaz de ver.
Como siempre que sabía algo que querría no saber.
-Estás preocupado por algo-murmuró Shadow con una voz tremendamente fría.
El rostro de Ángel se crispó automáticamente en una mueca a medio camino entre la sorpresa y la risa.
-Y si el preocupado soy yo, ¿no debería tener yo esa cara en tu lugar?-preguntó, riéndose por lo bajo.
La mirada de Shadow pareció enfocarse por un momento para mirar a Ángel a los ojos, pero enseguida volvió a perderse en su propio mundo de divagaciones.
Inquieto, Ángel se mordía el labio inferior.
-Es la que tienes en realidad-respondió un par de minutos después-. Lo que pasa es que la escondes, intentando que yo no la vea, precisamente para que no te pregunte y no tengas que enfrentarte a una realidad que podría no gustarte.
Ángel se mordió el labio con más fuerza, y notó como una gota de sangre surgía de él e iba a parar directamente a su boca.
Abrió y cerró varias veces los labios, pensando qué decir.
-Vladimir... Si pudieses salvar a Kaleb... Aunque eso hubiera significado no conocerme nunca... ¿Lo habrías hecho?-preguntó al fin con voz entrecortada.
Shadow extendió una mano y le acarició la mejilla, clavando sus ojos negros, de nuevo enfocados y vueltos a la realidad, en los ojos blancos del joven.
-Quieres la verdad... Y la verdad es que sí, lo haría-respondió Shadow.
Una lágrima corrió por la mejilla de Ángel.
-Eres incapaz de quererme, ¿no es cierto?-preguntó entonces.
Shadow se quedó callado, mirándole de una forma perturbadora que conseguía que se le crispasen los nervios.
-Eso son tus palabras, Ángel. No son mías-replicó.
-Pero son tus pensamientos, ¿me equivoco?
Las lágrimas ya eran un torrente imposible de detener y caían por su rostro, empapando sus mejillas y la mano de Shadow.
-Me gustaría poder decirte que te equivocas-respondió Vladimir, estrechándole entre sus brazos.
-¿Podrás quererme algún día?-preguntó Ángel.
Vladimir le apartó un poco.
-No lo sé, Ángel... No sé si algún día seré capaz de volver a sentir...
La mirada de Vladimir se empañó, pero las lágrimas se congelaron en sus ojos y no llegaron a caer, recuperando su mirada imperturbable.
La de Ángel, por su parte, estaba formada por lágrimas y reflejaba la mayor de las tristezas.
Un silencio incómodo se creó entre ambos.
Ninguno sabía qué decir, no había palabras para explicarlo.
-Lo... seguiré intentando...-murmuró Ángel, bajando la mirada.
-¿Qué seguirás intentando?
-Dijiste que nunca te pillaría por sorpresa, y te equivocaste.
Vladimir siguió mirándole fijamente, sin comprender.
-Y ahora dices que nunca me amarás...

Shadow XIV

Se me va a acabar la historia, creo que solo voy a escribir hasta el XV, y claro, mi gran duda para vosotros es... ¿Final trágico o empalagoso? xD Pues hala, votad xD

Estaba allí quieto, mirando a la puerta blanca fijamente.
La farola en la que estaba apoyado no parecía lo suficientemente sólida para aguantar el peso que cargaba sobre sus espaldas.
Sabía qué le esperaba al otro lado de aquella inocente puerta blanquecina.
Instintivamente movió su mano en dirección a su pitillera por enésima vez en la última hora, y por enésima vez en la última hora recordó que había dejado dejar de fumar.
-Mierda de día para dejar de fumar-gruñó.
Una gota de sudor frío le bajó por la cara, deslizándose hasta su cuello y cayendo al suelo.
Con pasos dubitativos caminó hacia el pequeño apartamento y abrió la puerta con delicadeza. Era una casita al más puro estilo ruso, preparada para afrontar el frío invierno y el no tan frío verano. La alfombra, de un color azul apagado, absorbió casi un centímetro de sus zapatos.
Con pasos torpes, caminó siguiendo el constante “bip” que provenía del piso superior. Las escaleras, de madera oscura, aguantaron su peso sin un crujido, y en cuanto llegó al segundo piso pudo ver la habitación, pues la puerta estaba abierta.
Allí, tumbado en la cama completamente blanca, iluminado por la luz de la ventana, estaba el cuerpo inerte de su hermano, acompañado por una enfermera que, evidentemente no le había oído llegar.
La mujer era una señora de mucha edad, con varias manchas por la vejez en su piel arrugada, pero todavía era ágil y agitaba los brazos con prisas, quitando el polvo.
Shadow llamó a la puerta una vez y la mujer se sobresaltó, dando un pequeño grito.
-¿Quién es usted?-preguntó, pegándose a la pared y buscando con las manos algo que usar de arma arrojadiza.
-Soy Vladimir. Vladimir Ivanov-se presentó.
La mujer se relajó al instante, reconociendo el apellido, e incluso se atrevió a sonreír un poco, aún un poco conmocionada.
-Perdone mi comportamiento, señor, pero es que no le oí llegar y...-se disculpó, bajando un poco la mirada.
-No se preocupe, señora-la interrumpió Shadow, tratando de dirigirle una sonrisa cortés.
Ella asintió con la cabeza y se acercó un poco a su paciente, poniendo sus labios junto a su oído.
-Pues sí que es guapo tu hermano, cielo-le susurró cariñosamente-. Casi tanto como tú. Te dije que vendría a visitarte. ¿Me crees ahora?
Después del pequeño discurso que creyó que Vladimir no llegaría a oír se levantó y salió al pasillo, bajando las escaleras rápidamente.
Esperó a escuchar la puerta del comedor cerrarse y cerró la de la habitación detrás de sí.
Vladimir acercó una silla que había en una esquina a la cama y le cogió la mano a su hermano, notando el calor que emitía.
-Hola, Álex... Tal vez debería empezar a llamarte Alexander, ya no somos tan pequeños. ¿Tú qué opinas?
Le dio un pequeño margen de tiempo, fingiendo dejarle contestar, como hacía con Kaleb o con su propia madre.
-Prefiero... Que me sigas... Llamando Álex...-susurró el joven sin abrir los ojos.
Vladimir abrió los ojos desmesuradamente, pensando que quizá su subconsciente le había engañado y que en realidad aquellas palabras se las había imaginado.
Sintió una ligera presión en su mano y clavó sus ojos en ella. Los dedos de su hermano, con mucha suavidad, rodeaban su mano y trataban de ejercer presión.
-Á-Álex...-fue lo único que consiguió articular Shadow.
Su hermano trató de sonreír, pero sus músculos aún estaban débiles y solo se le curvaron un poco los labios.
-¿Qué... pasa? ¿Creíste que... te librarías... de mí... tan fácilmente...?-bromeó Álex, tratando de incorporarse.
Su voz cada vez sonaba menos ronca y más clara, al tiempo que el aire pasaba a través de su sistema respiratorio, recuperándose.
-No seas idiota. Si quisiera librarme de ti lo haría con mis manos, y no fallaría-replicó Shadow sonriendo amablemente.
Álex se rió un poco, muy bajito, pero a Vladimir le recordó inmediatamente a su risa cristalina de cuando era pequeño.
-¿En serio suena... así... mi voz?-preguntó Álex, abriendo por fin los ojos, que se acostumbraron lentamente a la luz.
-¿Sabes cuánto tiempo llevas en coma?-preguntó Shadow.
-No... Pero se me ha hecho eterno... ¿Cuánto ha sido?
-Más de quince años.
Álex dejó escapar un silbido entre dientes, y alargó la mano para agarrar un espejo que había atisbado nada más abrir los ojos. Observó todos los detalles de su rostro, sus dientes, sus ojos, sus cejas, la barbita recortada con esmero...
-¡Joder!-exclamó, provocándose un ataque de tos sin querer.
Vladimir se acercó a él, preocupado por el ataque de tos.
-Sé que es un poco sorprendente, pero...
-¡Estoy bueno!-continuó Álex, recuperándose de su ataque de tos y riéndose abiertamente.
Vladimir le miró un segundo seriamente a los ojos y, de pronto, estalló en carcajadas.