Lynx (1/2)

Primera mitad de la explicación sobre Lynx (algo así como una secuela de Shadow, pero sin Shadow xD). En fin, que espero que así se aclare un poco la historia de esta asesina tan sádica y retorcida. Disfrutad ^^


Caminaba entre las calles de Barcelona, de fachadas oscurecidas y barandillas oxidadas por el tiempo incansable.
Dejaba que su melena castaña bailase sobre su espalda al ritmo de sus pasos, acelerados pero elegantes.
Su mirada, completamente siniestra, miraba al frente, sin fijarse en el suelo que pisaba, dejando que sus tacones marcasen su estela.
Conocía perfectamente aquellas calles, a pesar que hacía años que no las visitaba. Quizá estaban más viejas, peor iluminadas y más sucias, pero en su cabeza ella no veía su entorno real, sino el de su pasado.
Una suave brisa se levantó y, como acto reflejo, se sujetó el sombrero negro, adornado esta vez con una cinta verde lima.
-No importa cuánto luches por alejarme, no dejaré que me ganes...-masculló, dirigiéndose al viento.
Sus pasos, monótonos, tenían un rumbo fijo, algo tan cercano que casi podía olerlo, por encima del olor a asfalto mojado y gatos callejeros.
Su mirada se deleitó contemplando el edificio de exteriores desconchados, en su día de un color similar al blanco y que más se parecía a un pálido ocre. Las escaleras de incendios, oxidadas y con la pintura negra levantada, las ventanas llenas de polvo, el buzón forzado, el cristal de la puerta roto...
Sonrió amargamente. Ella había provocado tanto la rotura del buzón como la del cristal.
Metió su mano en su bolso y, debajo de todo, escondido entre fundas para gafas de sol, billetes sueltos de varios países y algún que otro libro de bolsillo, encontró un llavero con dos llaves, tan viejas y oxidadas como el entorno al que pertenecían.
Introdujo una en la cerradura del portal, sintiendo un momentáneo placer al notar que encajaba, y la hizo girar. Los goznes chirriaron ruidosamente al empujar la puerta, clavando su melodía carente de ningún tipo de belleza en sus oídos.
Subió los escalones de la escalera de granito pulido de dos en dos, casi se diría que con furia, tratando de clavar sus tacones en la piedra.
La pistola apareció en su mano casi por arte de magia al tiempo que encajaba la segunda llave en la puerta del tercer piso.
La sonrisa se le escapó al notar que se abría sin hacer ningún tipo de ruido, como si fuese cómplice de sus acciones, tal y como solía hacer al cometer ella una travesura muchos años atrás.
Todo en el pequeño vestíbulo le traía recuerdos: el espejo, la mesa de madera (cubierta por una capa de polvo de más de un centímetro), la cruz de madera colgada encima de la desvencijada estantería...
Aromas imaginarios volaron a su mente: las galletas dulces, los bombones helados, las natillas caseras... Casi podía sentir que volvía allí, a aquel mundo perfecto, aunque solo fuera en apariencia. Los recuerdos que acompañaron a los olores los volvieron amargos y tristes, casi dolorosos, y, tratando de consolarla, su cerebro le trajo el recuerdo del olor que tanto necesitaba respirar en esos momentos: el de la sangre perfectamente mezclada con el sudor provocado por el miedo.
Guardó la pistola en su bolso.
Con tanto recordar, necesitaba divertirse un poco a costa de la persona por la cual aquellos deliciosos aromas solo le traían tristeza a la mente.
Caminó entre las cajas de embalaje cerradas años atrás, preparadas siempre para una mudanza que nunca llegaba a suceder, adaptados ya a su destino como decoración del piso. Allí, en el salón, sentado en un sillón de muelles carentes de flexibilidad, inmóvil como una estatua, había un hombre de unos cuarenta años leyendo un libro. Sus ojos, en su día de un azul brillante, parecían mucho más pálidos que antes, saltando de una línea a otra, sin notar su presencia.
Dejó que sus tacones resonasen por el piso de madera y, por fin, el hombre levantó la mirada. No estaba sorprendido, pues pocas cosas eran capaces de despertar en él la más mínima emoción, pero tampoco estaba relajado.A pesar de los años, reconocía las facciones irónicamente dulces de aquel rostro, con la nariz perfecta, recta y un poco respingona, y los labios carnosos y tentadores de su madre. Puso el marcador en la página y cerró el libro, dejándolo apoyado en la mesilla a su derecha.
-Hola, Miriam-saludó con un frío tono de cortesía.
-Hola, papá-respondió ella secamente.
Se acercó dos pasos más, y el hombre retrocedió uno. Sus ojos azules se habían fijado en los de la joven, y parecían haber reconocido algo desagradable en ellos. Nunca le habían gustado sus ojos, pero ahora llegaba a temer cruzarse con su mirada gélida.
-¿No te alegras de verme, cabrón hijo de puta?-preguntó ella, ensanchando su horrible sonrisa.
Apartó el sillón de una patada y el hombre retrocedió hasta pegarse a la pared, buscando el teléfono. No serviría de nada. Hacía años que no pagaba los recibos.
De un salto se abalanzó sobre él, reduciéndole contra el suelo y clavando la rodilla en su espalda.
-Verás, papá... Solo hay unas cuantas personas a quienes odio en este mundo, ¿sabes? Es una lista muy corta, y deberías saber que empieza por ti, el principal motivo por el que me dejé arrastrar por mi personalidad psicópata hacia las sombras. ¿Cómo se te ocurrió pensar que me ganarías jugando a mi juego? Todas aquellas palizas, todas las veces que me quemabas el brazo con tu cigarrillo aún encendido, las veces que casi me ahogabas en agua... Eso era lo mejor que se te ocurrió, pero no llegas a los límites a los que he llegado yo. He aprendido, mucho, y de muchísimas personas. He aprendido que si presiono aquí, el nervio de tu pierna izquierda se destroza casi por completo, causándose un dolor inmenso-comentó, apretando en el punto exacto de su espalda y arrancándole un grito de dolor-. Y que, si practico una pequeña incisión aquí, el dolor que sientes es muy superior al que deberías por algo tan pequeño-otro grito de dolor recorrió la estancia-. ¿Sabes por qué? Porque conecta directamente con el centro nervioso, donde se procesa el dolor entre otras cosas. Pero tú eres médico. De modo que deberías saber qué pasa si hago esto con tu muñeca, ¿no?-murmuró retorciéndole la muñeca-. De este modo, el hueso presiona las venas y hace explotar los vasos sanguíneos sin provocar una hemorragia externa. Sorprende, ¿a que sí?-su muñeca se tiñó de un enfermizo color rojo, pero aparte de un alarido de dolor, nada escapó del cuerpo de la víctima-. También puedo apretar aquí, y sentirás como a tu corazón le llega un trozo de costilla. Pero no mucho, solo lo suficiente para dañarlo y que te duela. No encharcará los pulmones hasta dentro de unos cuantos minutos, tiempo de sobra para divertirnos-cada palabra iba acompañada del acto descrito y el aullido correspondiente-. Tú me mataste, al menos una mitad. A mi madre, por otra parte, la mataste por completo.
El hombre tosió sangre y trató de limpiarse la boca con el brazo, pero Lynx sacó su cuchillo y seccionó el nervio de su hombro. Luego, con otros tres cortes, le seccionó los del otro brazo y ambas piernas.
-¿Sabes? Voy a dejarte morir por tu cuenta. Los pulmones se te llenarán de sangre lentamente, impidiéndote respirar correctamente, y cuando haya demasiada sangre en tu muñeca, la piel cederá, y se hinchará, apretando tus músculos hasta que, por fin rompa la epidermis.
Con sus pasos alegres, salió de la casa y bajó los escalones, sintiéndose, en parte, vengada.

4 comentarios:

  1. si me referia a cuentas de correo electronico...bueno si quere buscarlos estan en bubok.com por lidialaescribaperenne llegaras, hay que registrarse primero y bajarlo no cuesta nada...
    gracias peque
    un abrazo y segui lo que estas escribiendo esta muy col..
    lidia-la escriba
    www.deloquenosehabla.blogspot.com

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  2. Joder.. que mala soy, que cruel.. como molo!
    hahahaahah me has echo mas.. nose parezco hasta que soy guapa hahah
    Me encanta la historia en serio.. me encanta..
    Y sobretodo todas esas cosas ( que supongo que inventaras algunas) de los nervios y tal.. eres un genio sádico!


    tequieroHermano;)
    (L)

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  3. Bueno bueno esta historia promete ;-) no tardes en publicar lo que sigue!! :-) besos!!!

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  4. GRACIAS! AMIGO...GRACIAS
    lidia-la escriba
    www.deloquenosehabla.blogspot.com

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