Lynx (2/2)

Iba a advertiros de que no deberíais leerlo porque es muy bestia, pero como parecéis funcionar con psicología inversa, ¡LEEDLO! xD Bah, en el fondo no es tan horrible... Creo... xD


Sabía que estaba en la dirección correcta. Era capaz de sentirlo, de olerlo en el aire.
Dejó que sus pasos la guiasen a través de espaciosas calles, vacías desde las tres de la mañana, hasta llegar a una casa enorme de fachada azul cielo y con grandes ventanales.
Sus dientes blancos asomaron bajo sus labios rojo sangre.
Se abrochó con fuerza el chaleco negro sobre la camisa blanca y se recolocó el sombrero, que esta vez llevaba una cinta azul cielo. De un salto subió al muro de piedra y, haciendo malabares con el árbol, se coló por una de las ventanas del segundo piso.
La moqueta absorbió el ruido de su caida, y las cortinas translúcidas de seda flotaron un instante a su lado, dándole la imagen de una diosa arábiga recién aparecida de la nada.
Se quedó allí, quieta, esperando algún movimiento, y al no notar nada, abrió la puerta y caminó por los pasillos hacia la habitación del fondo del corredor.
Metió una copia de la llave correspondiente en la cerradura y la hizo girar muy lentamente, sin hacer ningún ruido, hasta que se detuvo.
Con mucho cuidado para no hacer ruido, abrió la puerta con un movimiento rápido y miró el interior.
En el centro de la sala había una gran cama con dosel vacía.
-Mierda-masculló, notando la sombra abalanzarse sobre ella.
Sabía que la fuerza física no era su gran fuerte, de modo que dio un salto hacia atrás y esquivó por los pelos el cuchillo, que seccionó su melena varios centímetros. Apoyó sus pies en el suelo y, aprovechando el impulso, dio un salto hacia delante, arremetiendo contra el hombre, que cayó al suelo desarmado.
-Para ser una novata en esto, no eres mala-murmuró, golpeándole en el costado con el puño izquierdo y cortándole la respiración y lanzándola un metro hacia atrás.
Se incorporó pocos segundos antes de que el hombre volviera a lanzarse sobre ella, esquivándole de puro milagro, y notó un reflejo plateado en el suelo.
Agarró la llave y cerró el puño con fuerza, sintiéndolas clavarse en su piel, y aprovechando el nuevo impulso que había tomado el asesino a sueldo levantó su puño en dirección a su cara, haciéndole saltar un par de muelas y rompiéndole la mandíbula.
El hombre cayó al suelo, respirando a duras penas.
-Así que tú fuiste el que mató a mi madre... No eres gran cosa, la verdad-murmuró Miriam pisándole el brazo hasta clavarle el tacón-. ¿Sabes? Me han dicho que te entrenaron para no gritar nunca. Me he propuesto conseguirlo.
Cogió las llaves y, agachándose, le hizo dos agujeros, un poco separados de cada comisura.
-Así sabré cuánto avanzo hacia el límite del dolor-comentó, sonriendo-. Por cierto, me lo prestas, ¿no?-dijo cogiendo el cuchillo.
Le practicó un corte en la frente, una gran M en el centro que se extendía, llegando casi hasta las sienes y, con mucho cuidado, levantó la piel, dejando al exterior el cráneo. Con el llavero, que parecía un sacacorchos, hizo un agujero en el hueso, y cuando lo perforó por completo, salió un chorrito de sangre. Después descendió hasta su pecho, que también abrió, dejando la caja torácica al descubierto.
-¿Sabes? De pequeña quería ser forense-comentó, agarrando unos alicates enormes que había guardado en su bolso-. ¿Qué pasará si le practico una autopsia a un vivo?
Haciendo crujir los alicates, seccionó todas las costillas dos veces y las retiró, dejando los órganos al exterior. Los agujeros se ensancharon ligeramente, y ella lo notó.
-Veamos... empecemos por el pancreas, ¿te parece?-comentó, arrancándolo y suturando la pequeña herida con un mechero. Los agujeros crecieron aún más-. No creo que nunca te hicieran una autopsia antes, ¿verdad? Veamos... Pasemos a un riñón. Tiene que estar... ¡Aquí!-los agujeros casi rozaban sus comisuras-. Bien, ahoraa... Humm... ¿Un pulmón es muy vital?-se preguntó a sí misma-. Bueno, ¡comprobémoslo!-por fin, los agujeros se unieron a su boca y se extendieron por toda su mejilla, acompañados de un grito de dolor.
Lynx se levantó de un salto y, sonriente, comenzó a dar botes.
-¡Lo he conseguido, lo he conseguido!-reía-. Y ahora, el toque final.
Las llaves atravesaron su ojo como si fuera de mermelada, matándole al instante.

-¿Qué haces aquí?-le preguntó, sentándose en una lápida a su lado.
-Esperar a la muerte-le respondió Vladimir.
Tenía la mirada perdida y, aunque parecía mirar al frente, estaba segura de que no veía el sol poniéndose. Estaba pensando en algo, algo raro e importante.
Miriam notó que, en la lápida que se sentaba Shadow, había un nombre escrito, pero que solo se leía la primera letra: una “A”, aunque no quedaba claro si tenía o no tilde.
-¿Y tú? ¿Por qué estás aquí?-preguntó él, sin dejar de mirar al vacío.
Ella también tardó un segundo en responder. No estaba muy segura de por qué había acabado allí, ni de lo que planeaba hacer.
-Supongo... Supongo que ya no tengo razones para vivir-respondió ella, adquiriendo la misma mirada seria y vacía.
Se hizo un gran vacío glacial, pero que no llegaba a resultar incómodo. Era como una gran pausa dramática en una obra teatral representada solo por ellos dos.
-¿La muerte será tan horrible como la pintan?-murmuró Lynx.
Shadow tardó en responder, buscando las palabras para expresarse.
-Hum... Lo poco que he atisbado... No es tan malo como parece... Es vacío, solo eso... Un vacío aplastante y eterno... Y soledad...
Ambos se quedaron mirando a la puesta de sol.
-¿Has cambiado de opinión?-le preguntó Shadow.
-Lo cierto es que... No...

7 comentarios:

  1. El problema es que tú sabes demasiado de sadismo, por lo que puedo comprobar xD
    La pobre Clara está muy lejos de esas mentes perturbadas que tienen Lynx y Shadow (tienes que pensar que ella es una niña de quince años enamorada y que apenas acaba de descubrir que la vida, de vez en cuando, te hace putadas)xD
    Estoy pensando en colocar la historia en algún sitio donde se pueda descargar y punto, así me dejo de tonterías de actualizar y quien la quiera leer, puede hacerlo seguido, ¿qué te parece?
    un besoouu!!

    P.D. Qué raro rarísimo ser la primera en comentarte xDD

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  2. carlos peque gracis por tomarte el trabajo de bajar mi primer libro...recien pasendo por gogle con mi nombre y apellido lidia gaviña aperece el segundo libro....si te va,me parece mas facil digo...un brazo
    gracias...y dale este recopado tu laburo de escriba!
    lidia-la escriba
    www.deloquenosehbla.blogspot.com

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  3. gracias gracias multiples,por comentar y por leer mi trabajos...peque
    un abrazo
    lidia-la escriba
    www.deloquenosehabla.blogspot.com

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  4. Chico, ¿esto es "nadie"?
    ¡Sí te comentan!

    PS: no pienso repetirte que me encanta como escribes (;

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  5. Has conseguido revolver toda mi cena en mi estómago, enhorabuena.
    ¿Cómo puedes ser tan hermosamente macabro?
    ME impresionas, en serio.



    Besos grises, mi Caballero
    (LL)

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  6. Te voy a confesar que me he tenido que comer algunas partes porque algo extraño ha empezado a saltar en mi barriga. Luego me he dado cuenta de que era el bocadillo...
    Ahora tendrás que darnos una buena ración de prosa empalagosa y amorosa para contrastar el sadismo al cual nos has sometido (que estaba genial, lo reconozco)

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  7. Mi estomago esta intacto, es más te aplaude querido. Magistral, es mejor cierre de una historia que he leñido nunca. Abieto y a la vez cerrado.

    Buena descripcion la de Ada
    "niña de quince años enamorada y que apenas acaba de descubrir que la vida, de vez en cuando, te hace putadas"

    pero enfin, las cosas son como son. Amo a Lynx y Shadow.. alomejor hago algo con esos nombres..

    Gracias por esto Carlos, por escribir asi, por introducirme en tu historia y darme vida como personaje.

    Te quiero hermano, espero que te vaya bien
    :)
    (L)

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