Shadow XIV

Se me va a acabar la historia, creo que solo voy a escribir hasta el XV, y claro, mi gran duda para vosotros es... ¿Final trágico o empalagoso? xD Pues hala, votad xD

Estaba allí quieto, mirando a la puerta blanca fijamente.
La farola en la que estaba apoyado no parecía lo suficientemente sólida para aguantar el peso que cargaba sobre sus espaldas.
Sabía qué le esperaba al otro lado de aquella inocente puerta blanquecina.
Instintivamente movió su mano en dirección a su pitillera por enésima vez en la última hora, y por enésima vez en la última hora recordó que había dejado dejar de fumar.
-Mierda de día para dejar de fumar-gruñó.
Una gota de sudor frío le bajó por la cara, deslizándose hasta su cuello y cayendo al suelo.
Con pasos dubitativos caminó hacia el pequeño apartamento y abrió la puerta con delicadeza. Era una casita al más puro estilo ruso, preparada para afrontar el frío invierno y el no tan frío verano. La alfombra, de un color azul apagado, absorbió casi un centímetro de sus zapatos.
Con pasos torpes, caminó siguiendo el constante “bip” que provenía del piso superior. Las escaleras, de madera oscura, aguantaron su peso sin un crujido, y en cuanto llegó al segundo piso pudo ver la habitación, pues la puerta estaba abierta.
Allí, tumbado en la cama completamente blanca, iluminado por la luz de la ventana, estaba el cuerpo inerte de su hermano, acompañado por una enfermera que, evidentemente no le había oído llegar.
La mujer era una señora de mucha edad, con varias manchas por la vejez en su piel arrugada, pero todavía era ágil y agitaba los brazos con prisas, quitando el polvo.
Shadow llamó a la puerta una vez y la mujer se sobresaltó, dando un pequeño grito.
-¿Quién es usted?-preguntó, pegándose a la pared y buscando con las manos algo que usar de arma arrojadiza.
-Soy Vladimir. Vladimir Ivanov-se presentó.
La mujer se relajó al instante, reconociendo el apellido, e incluso se atrevió a sonreír un poco, aún un poco conmocionada.
-Perdone mi comportamiento, señor, pero es que no le oí llegar y...-se disculpó, bajando un poco la mirada.
-No se preocupe, señora-la interrumpió Shadow, tratando de dirigirle una sonrisa cortés.
Ella asintió con la cabeza y se acercó un poco a su paciente, poniendo sus labios junto a su oído.
-Pues sí que es guapo tu hermano, cielo-le susurró cariñosamente-. Casi tanto como tú. Te dije que vendría a visitarte. ¿Me crees ahora?
Después del pequeño discurso que creyó que Vladimir no llegaría a oír se levantó y salió al pasillo, bajando las escaleras rápidamente.
Esperó a escuchar la puerta del comedor cerrarse y cerró la de la habitación detrás de sí.
Vladimir acercó una silla que había en una esquina a la cama y le cogió la mano a su hermano, notando el calor que emitía.
-Hola, Álex... Tal vez debería empezar a llamarte Alexander, ya no somos tan pequeños. ¿Tú qué opinas?
Le dio un pequeño margen de tiempo, fingiendo dejarle contestar, como hacía con Kaleb o con su propia madre.
-Prefiero... Que me sigas... Llamando Álex...-susurró el joven sin abrir los ojos.
Vladimir abrió los ojos desmesuradamente, pensando que quizá su subconsciente le había engañado y que en realidad aquellas palabras se las había imaginado.
Sintió una ligera presión en su mano y clavó sus ojos en ella. Los dedos de su hermano, con mucha suavidad, rodeaban su mano y trataban de ejercer presión.
-Á-Álex...-fue lo único que consiguió articular Shadow.
Su hermano trató de sonreír, pero sus músculos aún estaban débiles y solo se le curvaron un poco los labios.
-¿Qué... pasa? ¿Creíste que... te librarías... de mí... tan fácilmente...?-bromeó Álex, tratando de incorporarse.
Su voz cada vez sonaba menos ronca y más clara, al tiempo que el aire pasaba a través de su sistema respiratorio, recuperándose.
-No seas idiota. Si quisiera librarme de ti lo haría con mis manos, y no fallaría-replicó Shadow sonriendo amablemente.
Álex se rió un poco, muy bajito, pero a Vladimir le recordó inmediatamente a su risa cristalina de cuando era pequeño.
-¿En serio suena... así... mi voz?-preguntó Álex, abriendo por fin los ojos, que se acostumbraron lentamente a la luz.
-¿Sabes cuánto tiempo llevas en coma?-preguntó Shadow.
-No... Pero se me ha hecho eterno... ¿Cuánto ha sido?
-Más de quince años.
Álex dejó escapar un silbido entre dientes, y alargó la mano para agarrar un espejo que había atisbado nada más abrir los ojos. Observó todos los detalles de su rostro, sus dientes, sus ojos, sus cejas, la barbita recortada con esmero...
-¡Joder!-exclamó, provocándose un ataque de tos sin querer.
Vladimir se acercó a él, preocupado por el ataque de tos.
-Sé que es un poco sorprendente, pero...
-¡Estoy bueno!-continuó Álex, recuperándose de su ataque de tos y riéndose abiertamente.
Vladimir le miró un segundo seriamente a los ojos y, de pronto, estalló en carcajadas.

5 comentarios:

  1. Hhahahahah tiernamente cómico, QUE BIEN QUE SE HAYA DESPERATDO, pero ahora que pienso.. tieien una razón para que se retire, si no hacne lo que dice su hermano puede morir :O!

    pienso demasiado hahaha, enfin carlos me retiro ya, con mi dolor de cabeza y mi cansancion intanctos.


    Te quiero hermanito
    (L)
    sigue tu historia, tu novela, estamos todos esperandolo.


    besos corazón :)
    (y gracias por todo)

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  2. Ohhhh ^^
    Me alegro de que Alex se haya despertado.
    Espero que no lo mates, ¡eh! ¬¬
    xD
    Siento no haberme pasado antes por aquí, llevo unos días sin tocar apenas el ordenador.
    Pero pronto volveré a actualizar.
    ¡Un beso!

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  3. Te lo dije, entrar a la habitación y despertar. Puede ser que el resto de tus lectores me odien hasta el fin de los tiempos, pero yo prefiero un final triste xDD (Entiéndeme, una historia tan original merece algo más que el típico final de cuento)

    Un beso!

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  4. Creo que tiene que ser trágico, con un transfondo empalñagoso..
    haha y mucha ssangre
    por supuesto
    te quiero

    (L)

    :)

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  5. ¿Vas a subir nuevo cap?
    Para comentarte en ese
    :)

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