When love ends

Dioos... Menuda parrafada os suelto aquí abajo xD Os doy permiso para comentar "Dios, me lo he leído y me (encanta/repugna). Para que veas que somos lectoras fieles" xD

Cada vez siento que estoy más lejos de ti. Ya no encuentro dobles sentidos en tus palabras, huecos que rellenar con mi propia imaginación para poder pensar que me quieres.
Sé que te quiero, o al menos quiero convencerme de que sigue siendo así. Pero ya no es igual. Nada es como era antes, todo empieza a perder su lógica, carece de sentido. Ya no me emociono cuando me saludas, ya no me importa que me cuentes tus cosas.
Por mucho que trate de convencerme, no le llegas a la suela de los zapatos al espectro de tu pasado. A la persona de la que, aunque pretenda negarlo, me enamoré. Ya no somos iguales, no ansío encontrar en tus ojos el reflejo de los míos. No te echo de menos cuando no estás.
¿He perdido la ilusión por enamorarme? Quizá mi sueño se me ha hecho demasiado grande y se me ha caído encima, aplastándome. Quizá no sé cómo querer, o quizá no quiero quererte. Quizá nunca te quise querer, y ahora me veo en la posibilidad de elegir he elegido no elegirte.
No lo sé, mis teorías se desmoronan. Creí que realmente era amor, que era cierto, que me había llegado. Que eras mi persona especial, que podría quererte. Que superaría que no me quisieras, que fingiría que todo iba bien cuando decidieras no estar conmigo, que el amor nunca se me acabaría y que jamás llegaría a desgastarse.
Pero se ve que me equivoqué, y que de tanto no usarlo, el amor se me ha ido escapando con cada suspiro que te he dedicado en silencio, que mi corazón se ha ido muriendo muy poco a poco y la necrosis se ha extendido a todos mis sentimientos. Siento que no te necesito, y no sé cómo sentirme.
Llevaba tanto tiempo deseando ser feliz hacerte feliz que llegó a convertirse en el objetivo de mi vida, y ahora que ha perdido importancia ningún otro futuro decide levantarse y ponerse en su lugar.
Y ahora me pregunto qué pretendo, por qué te cuento estas cosas. Por qué cuando ya no hay sentimientos que entregar te doy el envoltorio vacío de un capricho que llegué a confundir con el amor. Será porque ahora ya no hay miedo a que me hagas daño, o porque he recuperado mi objetividad y, bien mirado, he sido un cobarde y quiero enmendar mi error.
Esto iba a ser una carta de amor, pero las palabras se me han vuelto amargas en los labios y he llorado lo que me quedaba de amor. He repetido tu nombre en voz muy baja, como un ruego, una y otra vez, deseando que en algún momento mi corazón diese un vuelco, pero ese momento no llegó. Y será que, por fin, he dejado de creer en cuentos de hadas con princesas encerradas y príncipes azules que siempre consiguen lo que quieren.
La rutina se encargó de difuminar mis fantasías hasta dibujarme de nuevo en la memoria que este mundo no es sino un escenario de burdas marionetas de hilo que interpretan su papel sin pensar.
Y tú ya no eres una excepción, los hilos que antes no veía ahora están claros, y no eres diferente del resto.
Ya puedo decir que, si te echo de menos, no es por esperanzas truncadas, sino por recuerdos llenos de emociones que ahora se me antojan estúpidas e infantiles, pero que no soy capaz de arrinconar en el fondo de mi corazón para no sacarlas a la luz nunca más.
Aún te quiero, no lo dudes, el amor impregna el corazón y, por mucho que lo exprima, aún quedan motas plagadas de buenos recuerdos. Pero ya no lo eres todo, ya no eres el único camino que seguir. Ya no puedes hacerme feliz con una sonrisa, ni eres capaz de llevarme a las estrellas con una palabra, no puedes despertar las mariposas de mi estómago al sentirte cerca.
Has perdido los derechos que te entregué sin dejarte decidir y de los cuales nunca te informé, y ahora solo nos queda una amistad mediocre e irreal.
Y es que espero encontrar la felicidad en alguna esquina reflejada en una sonrisa regalada al azar, aunque no dudes que preferiría que fuesen tus sonrisas las que me incendiaran el corazón. Y si algún día te decides a quererme no dejaré de lamentarme por no haber sabido resistir.
Pero no puedo seguir engañándome, no puedo vivir una mentira, y menos aún una mentira triste y dolorosa que no deja de arrastrarme hacia un vórtice de dolor.
Y es que mis fantasías se han vuelto en mi contra cuando decidieron revelarse contra el cambio de sentimientos.

7 comentarios:

  1. Eres cruel, te odio.

    ResponderEliminar
  2. jo, no te puedes hacer una idea de lo identificada que me he sentido
    (Si, soy una lectora fiel, me lo he leído y me ha encantado xD)

    ResponderEliminar
  3. la mejor entrada de todas cuantas escribiste...
    imposible no leer algo tuyo..

    ResponderEliminar
  4. Me ha encantado la última frase:

    "Y es que mis fantasías se han vuelto en mi contra cuando decidieron revelarse contra el cambio de sentimientos"

    Muy bueno, si señor

    ResponderEliminar
  5. palmas, palmitas :) ya sabes quien soy :P

    ResponderEliminar
  6. ¡Vaya! Por fin una actualización larga :P
    Me ha gustado mucho. Siempre me encanta cuando narras en primera persona ^^

    Pero es triste.

    Un beso ^^

    ResponderEliminar
  7. Bueno, bueno, bueno... y que te digo yo ahora despues de leer esto?! Tus palabras me han transportado a un dia en el que lloré mucho mucho mucho... pq alguien me dijo algo parecido... ains... como duele...
    Pero el texto genial eh? no te vayas a creer! muy real eso es lo q tiene, muy real y muy sentido!Besos!

    ResponderEliminar