Aprendiendo a decir no

Ay, Dios... Por fin viernes, ¿eh? La clase de Plástica ha ido genial, y la charla sobre sexualidad, adolescencia y blablabla era muy divertida xD Y dentro de un rato, a practicar el baile de gimnasia -.-'' Por favor, matadme.

Ay, a veces odio mis sueños.
No los odio cuando son pesadillas ni cuando son sueños tristes, con esos he aprendido a convivir.
Pero hay un tercer tipo de sueños que odio, y son aquellos en los que sales tú.
Esos en los que me dices "te quiero" muy suavemente, cerca del oído, una y otra vez hasta que te beso, en los que soy capaz de creerte.
En los que confío en ti sin dudar, y me permito quererte y que me quieras.
Y es entonces cuando me despierto y me doy de bruces con la realidad, y recuerdo que cuando me dices "te quiero" es porque quieres algo de mí.
Y, por mucho que te conozca, sé que no sé no ceder.

4 comentarios:

  1. las palabras nos hacen caer , son traicioneras..

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  2. ah las palabras convenciones universales,friamente dicho,pero uno les pone el sentido
    peque muy buen trabajo
    un abrazo lidia-la escriba
    www.deloquenosehabla.blogspot.com

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  3. por mucho daño que me haya echo ... me conozco ... y se que si me dice mañana de largarnos por ahi juntas al fin del mundo .... la seguiria...
    nos encanta caer... si eso significa conseguir unos segundos de felicidad..

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  4. Lamentablemente el amor es ciego!! NO sabemos decir NO!! No lo sabre yo?

    Y convivir con esos sueños sera lo que tendras que acostumbrarte hasta que ellos se desaparescan para soñar algo nuevo

    Saludos del otro lado del charco

    Veca

    PD: me alegra volver a leerte :)

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