Caballo

Bajó de un salto del coche, envuelta en un nuevo camisón.
Con fría indiferencia caminó por los jardines que rodeaban la mansión de roca y escaló a uno de los pinos más altos.
Desde allí contempló los muros de piedra y las verjas negras y oxidadas por el tiempo, sonriendo.
-Hogar, dulce hogar...-susurró al viento.
Una suave brisa se levantó y le movió el pelo suavemente, cubriendo sus facciones.
Con varios saltos ágiles se bajó del árbol y dejó que el suave sotobosque recibiese sus pies descalzos.
Siguiendo el camino de piedra llegó hasta las puertas de la mansión, y la abrió con la llave.
El rostro severo de su padre apareció frente a ella, en lo alto de la escalera, vestido con un camisón de tela negra.
-Vuelves tarde-fue lo único que susurró.
Saltó sobre ella, dejando su copa de vino caer al suelo y agarrando el cuchillo que escondía en su manga.
La joven sonrió y con un suave movimiento esquivó el arma, que desgarró su camisón. De quién sabe dónde sacó su sable, largo y afilado, y apuntó a su padre, retándole.
Los movimientos eran rápidos y ágiles, los cortes múltiples, pero las heridas mortales nulas.
Agarrando con más fuerza el cuchillo y aprovechando el impulso de la carrera, se lanzó sobre ella, dirigiendo su arma hacia la parte alta del estómago de su hija.
Un amago de finta que no salió bien y el cuchillo atravesó la seda y después su blanca piel.
La sangre goteó sobre la moqueta mientras el hombre se carcajeaba, orgulloso.
Una voz dulce le susurró al oído, a través de la gruesa mata de pelo castaño.
-Jaque mate...
El hombre bajó la vista, horrorizado. El sable había atravesado su abdomen de lado a lado, mientras que su cuchillo, sorprendentemente, se había desviado varios centímetros de su destino.
Con despreció, la joven empujó a su padre hacia las escaleras, asestándole una nueva estocada en el corazón.
Luego, sin tocarle, le cortó la camisa y rompió la cadena del medallón, quedándo así este enganchado en el sable.
Se lo acercó a los ojos y, sonriendo, golpeó varias veces el suelo con su arma manchada de sangre.
Después, con calma, subió los escalones de piedra y contempló su obra.
Dibujada en sangre, la silueta de un caballo.
-Caballo...-susurró antes de meterse en su cuarto a dormir.

4 comentarios:

  1. Pues me encanta esta chorradita. Vaya sangre fría que tiene tu protagonista, aunque el padre también se las trae. A tal palo...

    Espero que tú también disfrutes la Nochevieja ¿Sabes? Aquí nos disfrazamos, como buenos caricatos que somos. A mi personalmente me encanta. Creo que haré una excepción y subiré una foto...

    Besitos.

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  2. Uissss! Qué familia! Ni los calabreses!!! Me entra curiosidad por el rey:)) un muássss!!

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  3. Joder hahaha la chica esta loca de remate vuelve de matar a un tio de una manera horrorosa y luego mata a su padre. No entiendo nada. PERO ME ENCANTA. hahahaha que padre más tonto.. me ha encantado lo de "jaque mate.." magistral. Muchos besitos sangrientos corazón
    :$ (L)

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  4. Me he leído todo lo que has actualizado estos días en Darknesswritter y ahora leeré lo de Abbise (varios capis seguidos por leer, wahahaha!) y me ha gustado todo un montón.
    Esta historia de las cartas me tiene en vilo, tiene pinta de estar muy interesante :P
    Espero que lleves las fiestas genial ^^
    Un besazo enorme ^^
    Luego actualizo Nerume.

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