Today I need to hear the truth

Hoy no me muevo de la cama ni con grúa.
El peso de tu recuerdo se ha multiplicado y me aplasta, como queriendo terminar de matarme pero sin conseguirlo, y la tortura de tus silencios se agolpa en mis oídos, taladrándolos.
Aquí, tumbado entre sábanas que aún huelen a ti y recuerdan las formas de tu cuerpo, la sinceridad me desborda y todas las mentiras con las que intento engañarme a diario se desmoronan.
No, tus miradas ya no son para mí, ni tus sonrisas están más vacías desde que te fuiste de mi lado.
Tu corazón sigue latiendo y tus sentimientos están intactos, por mucho que me empeñe en encontrar el dolor en cada gesto.
¿Que por qué me engaño? Quién sabe.
Quizá porque, en momentos como este, sienta bien soltar toda la bilis que produzco cada vez que te miro.
Da igual.
Con cada recaída, tu recuerdo duele menos. O quizá es que el alcohol lo emborrona y así no lo siento tanto mientras caigo.

Mañana por fin es sábado :D Pero claro, después del finde tengo dos exámenes... ¿No podía ser esta la última semana de la humanidad? D:

'-Cada vez que me mira siento que podría soportar el peso del mundo con tal de que no le pese.
-Y cada vez que lo intentas, el mundo acaba por aplastarte y ella sale intacta, sin saber que existes. Viva tu amor propio'

4 comentarios:

  1. Aquí, tumbado entre sábanas que aún huelen a ti y recuerdan las formas de tu cuerpo, la sinceridad me desborda y todas las mentiras con las que intento engañarme a diario se desmoronan.
    Bfff... me encantaaaa.... y el diálogo también ^^

    ResponderEliminar
  2. Tal como dices, las personas generalmente nos engañamos con tal de ser felices.

    Que gusto leerte de nuevo :)
    que tengas un buen finde
    besos!

    ResponderEliminar
  3. Las sábanas huelen a momentos, a sinsabores, a alcohol, a sueños rotos, a lágrimas descoloridas, a ganas que se esfuman, a silencios innusitados...
    Pero rellenar huecos con bilis acaba produciendo acidez en el corazón, y la coraza corre peligro grave de corrosión interna, por lo que es inmminente el agujero y la posterior caída.
    No, no se quiere eso.
    Beber para olvidar... olvidarse de beber...

    Los recuerdos siempre duelen, precisamente porque nuestra mente sabe que si intentamos olvidarlos, nos aferramos a ellos con más fuerza.
    Lo mejor es no intentarlo, todo acaba yendose (o eso dicen)
    ¿no?

    PD: Me encanta el diálogo!

    ResponderEliminar
  4. Buenísima toda la entrada.

    Suerte con los exámenes. Un abrazo (perdona, lo necesito ahora xD).

    ResponderEliminar