Memories' collector

El miedo seguía allí, pegado a sus talones como su propia sombra.
Nunca se alejaba demasiado, y cuando parecía hacerlo solamente se estaba escondiendo para luego reaparecer en escena con más fuerza.
¿Miedo a qué? A todo, pero también a nada. Era el miedo a la oscuridad, a la soledad, el miedo al propio miedo, a la inseguridad, pero también a todo lo contrario. Miedo a estar expuesto bajo la brillante luz del sol, a estar rodeado de gente, miedo a llegar a un punto en el que el miedo también le abandonase y quedara completamente solo.
Pasaba las noches, largas y frías, caminando por aquellas calles de hormigón, parándose a descansar en las paradas de autobús viejas y rotas, buscando el resquicio de alguna sonrisa que aquellos bancos hubiesen conseguido rescatar del abandono, tratando de encontrar en cada botella del suelo una gota de la euforia del borracho que la abandonó, captando en cada café las migajas de un amor compartido que quedaron allí tras pagar la cuenta.
Era, en definitiva, un coleccionista de fragmentos de otras vidas; fragmentos que trataba de pegar con celo para montarse una vida entera.

Ains, pero qué mal me ha quedado el texto -_- No es que generalmente me guste lo que escribo, pero este me parece especialmente incomprensible y raro.

'-Buenas, venía buscando un príncipe azul. No se preocupe por el precio.
-Vaya. Lo siento mucho, pero ese modelo se nos ha acabado hace un momento.
-¿Habrá nuevas existencias pronto?
-No creo. Pero... Entre tú y yo, si me lo pides, me pongo el disfraz y te llevo a tomar un café'

5 comentarios:

  1. Entre tú y yo...Los príncipes azules, son muy de cuento nada original...prefieros los rojos que invitan a charlar saboreando un té...

    Hace?

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  2. ^^ Construirse una historia recopilando fragmentos de otros. Tenía afán de historiador. Sin embargo, creo que hubiera fracasado. Nunca es fácil unir todas los cosas que de algún modo tienen conexión entre sí... ¡así que imagínate si no hay nada que las enlace!
    Pero por más que se quiera, cuando te has perdido, o no decidiste subir al tren... esperar en al parada da demasiada pereza, y quien no sabe qué es vivir, no sabrá escribir la novela de su vida.
    Y hay novelas bonitas, novelas terribles, novelas cortas, novelas curiosas, novelas fascinantes, novelas aburridas...Pero todas son propias, todas son diferentes... y todas son parecidas.

    Yo tengo miedo de dejar de tener miedo. Porque cuando tienes miedo a algo, tienes algo que superar, algo que te mueve... si no tienes miedo a absolutamente nada... sería tan... sumamente extraño...
    Y, a veces, es el propio miedo el que nos impide superar las cosas...
    Se puede tener miedo a todo, y a nada al mismo tiempo. Como él.
    Parecía refugiarse en el propio miedo para no querer empezar a escribir...

    Los príncipes azules están sobrevalorados.
    No hace falta ser azul para que alguien te considere príncipe... y no todos los tesoros son materiales, ¿no?
    ^^

    A mi me gustó tu coleccionista de historias.
    De nuevo, me sorprenden tus palabras. Muchas gracias y un besazo graaaande =D

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  3. A mi me gusto el texto :)
    Concuerdo con el duende infeliz y anonimo,los principes azules son una historia barata de disney para que las niñas se queden en casa aprendiendo a coser esperando a que llegue su principe y las salve.
    Los chicos de verdad son más...atractivos y verdaderos

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  4. No me ha parecido nada incomprensible el texto, todo lo contrario. Yo creo que invita a la imaginación en sus ambigüedades.
    Un beso MUYGRANDE :)

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  5. Un príncipe que sin disraz tiene ideas de príncipe merece la pena!

    Porque tu dices que está mal, porque para los demás... jajaja A mi lo último me ha recordado a una persona con síndrome de diógenes jajajajaja :P

    Sí, yo tenía ganas de hacerles una broma peor, pero es que ya se la hice en su día xDD

    un besasooooooooooooooow:)

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