He wasn't born like this

Entre tú y yo, él no quería ser así. Nadie en su sano juicio querría.
Él quería tener sueños e ilusiones, y quería pasar el tiempo con sus fantasías sin pensar en lo locas y estúpidas que eran. Quería ser normal.
Pero el destino es cruel, y los niños aún más. Sus palabras le hacían daño, le hacían querer no oírles. Le hacían ansiar no oírles. Y, finalmente, llegaron a hacerle necesitar la soledad definitiva.
Y como el azar tiende a entrelazarse con el destino para divertirse, se convencieron entre sí de que sería entretenido, no darle paz, sino hacerle indestructible.
Perdió corazón, alma e ideales en el cambio, y por todo ello solo recibió un pequeño órgano metálico capaz de bombear sangre y una lengua afilada capaz de lanzar cuchillos.
A alguien se le ocurrió que sería divertido probarlo, buscar el límite de su corazón de hierro y observar a distancia segura la explosión. Y como si aquella idea fuese el detonante, cayeron sobre él litros de palabras inflamables y miradas incendiarias que pretendían fundir su corazón.
No dijo nada; no profirió ni un grito de dolor. El metal, tal y como destino y azar habían querido, resistió sin un rasguño los ataques, y su lengua afilada los devolvió uno a uno.
Dejó a su paso ejércitos enteros heridos de muerte. A sus pies, corazones, remordimientos y cualquier sentimiento que pudiese hacerle daño. Arrasó con todo cuanto se interpuso en su camino sin destino, armado solo con sus fieles palabras y su duro corazón inalterable.
Dolor, amor, pasado, futuro... Lo vendió todo por piezas para nunca recuperarlo, dejando que su corazón de hierro se extendiese.
Y ahora, es lo que tienes ante ti. Unos ojos muertos, una sonrisa fingida y lo que parece ser el cuerpo de un muñeco de trapo que se mueve solo por inercia.
No hay para él miedo ni ilusión por lo que pueda pasar, no hay un latido acelerado en su pecho, ni hay en su mente espacio para permitirse ser humano; lo único que queda, lo único que no se va nunca de su lado, es la dolorosa indiferencia que destila en cada palabra.
Y no puedo dejar de preguntarme si los que consiguieron esto se sienten ogullosos de su obra...

Ya es martes, bloggers queridas (sí, he tenido que mirar el calendario para saberlo u_u). La gente está en la playa, la piscina, dando una vuelta... o, como yo, delante del ordenador. Di que sí, porque yo lo valgo :3

'-Yo no soy como tú.
-Lo sé, y así es mejor. Si fuésemos iguales, esta relación sería tremendamente aburrida'

7 comentarios:

  1. Es que la gente puede llegar a ser muy cruel...
    Ay, Carlos, siempre con tus grandes textos depresivos. Aunque me gusta leerte, hasta lo feo lo pones bonito de lo bien que escribes.
    ¿Algún día escribirás algo alegre? xD
    Pero bueno, igualmente me fascinan tus relatos, así que no importa demasiado xD
    ¡Un besazo!

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  2. Nadie quiere ser así... No sé si orgullosos, pero envidiosos fijo.
    Envidiar una carcasa rellena de resentimiento, de hielo en forma de metal. Donde no llega nada más que las puntas de los cuchillos que se lanzan desde dentro.
    El dolor nos hace fuertes, pero no inmunes. No sé si alguien pudiese resistir demasiado tiempo caminando sólo por inercia, sin las ganas reales de seguir haciéndolo. El corazón sería, realmente, una máquina que al compás que se mueve hace ruido, una máquina que no destila nada, que sólo lleva sangre a cada célula de un cuerpo de trapo, donde se congela y espera a que el fin llegue...

    El destino y el azar me causan risa. Demasiado tiempo se pierde pensando en el destino y luego nos damos cuenta de que todo es cuestión de suerte (o de mala suerte), o de azar... Que las cosas van pasando, tu destino lo eliges tú, basándote en las circunstancias, pero hay golpes que aparecen de repente, que no pueden evitarse ni verse desde lejos para cubrirse.

    Pero Carlos, un corazón congelado, no tiene la suficiente capacidad para seguir siendo fuerte.
    Hay muchos sentimientos que nos dañan, pero otros son necesarios para seguir estando vivos, ¿no?
    Alguien que no siente que está vivo no puede decidir si lo está o no.

    Me gustó, mucho mucho ^^
    Gracias por tus comentarios, eres un cielo! xD
    Besitos ^^

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  3. En el fondo se está engañando. Hasta el metal es capaz de fundirse... yo sólo digo eso ;)

    Sobre el diálogo decir... ¡viva la variedad! :P

    Jaja yo ahora mismo estoy tomándome un sandwich, que me he despertado hace poco ^^

    ¡Un besazo fresquito para el verano! :)

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  4. Cuánta razón tienes. Como cantaba Dyango, "es mejor querer y después perder que nunca haber querido" (es una frase a la que recurro bastante xDD)...

    Cuando estamos mal, desearíamos no sentir ese dolor... pero es que, si no sintiéramos eso, seríamos insensibles... y ¿de verdad es eso lo que queremos? A veces no se puede evitar sufrir.

    La vida es así, ¿no?

    ¡Un beso!

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  5. los polos opuestos se atraen.. y nosotrs lo estamos cnfirmando..

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  6. hermoso carlos!pase a saludar!
    un abrazo
    lidia-la escriba

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  7. "no hay un latido acelerado en su pecho". Me ha encantado esa frase :)

    Un beso, blogger querido (xD), es normal no saber en qué día estamos en época de vacaciones, jaja.

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