Ania II

-¿Crees en el amor?
Qué pregunta más rara, pensó Ania. Especialmente en un escenario del crimen.
-No, Lewis, no creo en el amor-respondió fríamente-. De cualquier forma, no creo que este sea el lugar apropiado para hablar de eso.
En un sofá, con un hilillo de espuma en la comisura de sus labios, yacía una joven. El diagnóstico era envenenamiento, probablemente relacionado con el bótox que se había inyectado recientemente.
-Vamos, Ania, este caso es demasiado simple. Si estamos aquí es por las apariencias más que por otra cosa-replicó Lewis, poniendo los ojos en blanco.
-A mí nunca me asignan casos fáciles-contestó ella con dureza-. Si realmente fuera algo simple, se lo habrían encargado a otro con menos experiencia.
-O te lo han endilgado a ti por insultar al jefe todos los días.
Ania decidió no seguir con la conversación. Aunque podía machacar a Lewis físicamente con las manos atadas a la espalda, en sus discusiones verbales nunca había ganado.
-En fin... ¿Quién descubrió el cadáver?
-Esos tres de ahí-respondió él, hojeando su libro de notas-. Vinieron porque estaban preocupados por Ingrid. Hacía... Tres días que no sabían nada de ella.
Ania se apartó de la escena del crimen y se acercó a los tres jóvenes que había en la puerta.
-¿Teníais alguna razón para querer ver a Ingrid muerta?-preguntó, ladeando la cabeza.
-¿Qué? ¡No!-exclamó uno de ellos.
El otro, por el contrario, se quedó callado.
-¿Y sabéis de alguien que tuviese algo contra ella?-continuó Ania, sacando una hoja para tomar apuntes.
-Todo el mundo quería a Ingrid-contestó el primer joven, aún bastante excitado.
-Eso es imposible-puntualizó Lewis, apareciendo detrás de Ania-. Para caerle bien a todo el mundo hay que ser de una forma con cada persona, y eso es ser hipócrita. Lo que, a su vez imposibilita que le caigas bien a los que odian a los farsantes.
-¿De qué hablas?-preguntó Markus, incapaz de seguir las palabras de Lewis.
-Que es imposible caerle bien a todo el mundo-susurró el segundo joven-. Pero Ingrid no era falsa. Simplemente...
-Se juntaba con gente con sus mismos gustos-terminó Lewis-. Pero no se puede evitar tener diferencias, por ejemplo, con el casero, ex-novios, jefes... Seguro que ha tenido alguna pelea recientemente.
Los dos jóvenes se miraron un único instante a los ojos, apartando luego la mirada.
-No... Ninguna.

Vuelvo con Ania, en un caso que, espero, sea un poco más difícil de resolver que el anterior :P Aunque tampoco tengo mucha habilidad para esto de la novela de misterio... Por cierto, si desaparecí fue por: quedada con amigas, comida con familia y cumpleaños de mi hermana xD

-Esto... Buscaba a la investigadora... Ania-susurró un joven en la entrada de la comisaría.
-Estoy aquí, pasa-pidió ella, asomándose a la puerta de su despacho-. Tú eras... ¿Markus?
-Sí, eso es-respondió él, hundiéndose en la silla.
Estaba muy pálido, ojeroso, y sus ojos se movían de un lado a otro rápidamente, observando.
-¿Qué haces aquí? ¿Algo de información?-preguntó Ania, sentándose frente a él.
-S-Sí... Aunque preferiría que esto quedase entre nosotros... No quiero que Erik se entere de que se lo estoy contando a alguien.
-Ingrid y él tuvieron una pelea, ¿no es así?
-Exacto. No fue nada importante, pero... Él fue el que insistió en ir a visitarla, y estaba tan... No sé, calmado cuando la vio allí...-explicó Markus-. Me preocupa que esté relacionado.
-¿Por qué pelearon?-preguntó Ania, cruzando las manos lentamente.
Si tenía razón, la causa sería el propio Markus.
-Erik es... Bueno, por lo que sé es... bisexual-susurró, con la voz casi apagada-. Según tengo entendido, se pelearon por mí. Habían hecho un... pacto de no atacar, pero Ingrid y yo nos acostamos el fin de semana pasado.
-Ya veo... Bien, voy a hablar con Lewis para que me conceda la orden de registro.

8 comentarios:

  1. -¿Cómo supiste que el culpable era Markus?
    -Por varias cosas. Aunque tú ayudaste bastante-respondió Ania, mirando a Lewis.
    -¿Yo?
    -Sí, tú, con lo de la pelea. Gracias a eso, Markus recordó la que tuvieron Ingrid y Erik, pensando que sería un buen móvil.
    -¿Y no lo es?-preguntó Lewis, mordiendo su hamburguesa.
    -Para nada. Si te peleas con alguien, utilizas un arma que te queda a mano, no te lo piensas demasiado-explicó Ania-. Además, Erik es inteligente. Aún habiendo matado a Ingrid, nos habría puesto más difícil acusarle.
    -Pero Markus no tenía móvil-indicó Lewis.
    -Sí lo tenía-respondió Ania al instante-. Piénsalo un momento: ¿quién es más guapo, Ingrid o Markus?
    -Ingrid-respondió, antes de darle otro mordisco a su hamburguesa.
    -Exacto. Ella solo se acostaría con él estando borracha, sobre todo si valoraba tanto el grupo como daban a entender las fotos del piso-explicó-. Markus se hizo ilusiones y, cuando ella le rechazó, empezó a odiarla y a planear su venganza.
    -¿Y su cambio de actitud...?
    -Pura idiotez-contestó Ania-. Imaginó que comportarse relajadamente en la escena del crimen le haría parecer sospechoso, pero luego cayó en la cuenta de que, si hablábamos con Erik antes que con él, sería evidente quién era el culpable. Así que pensó que, si nos hacía creer que su amigo era un psicópata frío y calculador, se libraría de las sospechas.
    Lewis terminó su hamburguesa y se limpió con la servilleta.
    -Así que, cuando mate a Kate, debería mantener el mismo comportamiento todo el rato...-susurró-. Una ayuda más para mi venganza.
    -Si sigues diciendo eso, tendré que arrestarte.
    -Soy experto en leyes, y sé que no hay razones para que lo hagas-respondió, volviéndose tan frío como Ania-. Además, en el fondo, tú piensas como yo.

    ResponderEliminar
  2. Concuerdo con plin,chica lista.
    Me gusta el personaje de Lewis.
    Beso!

    ResponderEliminar
  3. Me lo olía. Demasiado fácil que fuese el otro :P
    Y tranquilo, todos tenemos vida en 3D, te perdonamos por esta vez :)

    Beso!

    ResponderEliminar
  4. ¡Hacía mil años que no me pasaba por aquí! Me ha encantado este relato, se te da bien escribir este tipo de cosas, podrías escribir una novela de misterio larga, en plan Agatha Christie o algo así jaja
    ¿Qué tal tu vida? ¿El instituto? Joder, cuando me paso un tiempo alejada de los blogs siempre acabo echando de menos tus textos xD

    ResponderEliminar
  5. P.D. "Para caerle bien a todo el mundo hay que ser de una forma con cada persona, y eso es ser hipócrita. Lo que, a su vez imposibilita que le caigas bien a los que odian a los farsantes." Esa frase me viene genial para decirle cuatro cosas a una persona que me tiene bastante hasta las narices. Gracias xD

    ResponderEliminar
  6. Se me hacen muy cortos estos casos, Carlos xD ¡Extiéndete más! :P
    Te perdono por no haber estado muy presente, me alegro de que socialices ^^
    ¡Pero no nos abandones!
    Besos giganteeeees ^^

    ResponderEliminar
  7. Hola

    Me llamo Elle, soy administradora de un directorio web/blog. Tengo que decir que me ha gustado su página y le felicito por hacer un buen trabajo. Por ello, me encantaría contar con tu sitio en mi directorio, consiguiendo que mis visitantes entren también en su web.

    Si estás de acuerdo. Házmelo saber.

    Suerte con tu web! elle.ventura.vasquez@hotmail.com

    ResponderEliminar