Bajos fondos

Calada a calada consumo los minutos que faltan para que la luna tome el cielo y el implacable sol se esconda.
La espera se hace eterna, interminable, mientras las manecillas del reloj caminan perezosas, procurando evitar lo inevitable.
Solo unos minutos más. Unos minutos más y todo habrá acabado por hoy.
Por fin, la última luz del crepúsculo se apaga y la luna se alza en el cielo, dura y fría. La capa de humo que cubre la ciudad impide que su luz inunde las calles, revelando contornos sin desvelar identidades. La sordidez flota en el aire.
Salgo solo; no necesito a nadie. Con el cigarro a medio terminar cierro la puerta tras de mí, sintiéndome poderoso, y me dispongo a patear las calles.
Camino entre tacones de aguja de dudosa funcionalidad, entre minifaldas y ceñidos tops, entre pasiones de una noche pagadas con billetes arrugados y sinfonías de gemidos entrecortados a media voz.
Con el tiempo se aprende a apreciar este lugar. Aquí nadie pregunta nada, nadie espera nada. Aquí no eres "el mejor", ni "el más", solo una sombra más perdida en esta selva de hormigón. No hay expectativas, no hay decepciones, no hay mentiras, ni ilusiones. Cada cual se limita a buscar su porción de amor al precio más razonable sin mirar a los demás. Aquí todos estamos al mismo nivel, cortados por el mismo rasero; no hay altos pedestales resbaladizos, erosionados por lágrimas nunca lloradas y palabras nunca suspiradas, ni tampoco profundos lodazales de humillación y vergüenza. En este mundo, ajeno al tiempo y al espacio, las reglas cambian y el miedo no existe. Porque, ¿quién buscaría un diamante entre proxenetas, drogadictos, prostitutas y desesperados?
Al final, este ha acabado por ser mi hogar. ¿Quién quiere mansiones y sedas, teniendo libertad? Da igual que no naciera aquí, rodeado de polvo y jeringuillas rotas. Para mí este es mi mundo.
Es relajante no tener que sonreír. Aquí no hay cámaras, ni entrometidos paparazzis, ni clientes, ni socios comerciales. Aquí la falsedad es prescindible, algo secundario.
La tenue y blanquecina luz de la luna me libera de mis cadenas, disolviéndolas, y devolviéndome a la vida. El cigarrillo lo dejé dos papeleras más atrás, al lado de mis escrúpulos y de mi perfección fingida, en el mismo lugar en el que, años atrás, aprendí a dejar el miedo.
De pronto me pregunto qué pensarían de mí aquellos que creen conocerme al verme en un sitio así. No me molesto en contener una carcajada seca y apagada, soez, la opuesta a aquella a la que el mundo me asocia. Se atreverían a juzgarme, imagino, aún siendo los que han guiado mis pasos hasta este lugar. Me juzgarían y me pondrían al nivel del más primitivo animal, después de haberme elevado muy por encima de sus cabezas, tildándome de sofisticado y elegante.
Da igual. Aquí nunca nadie esperaría encontrarme. Y aunque lo hicieran, ¿qué importa ya? Podría ser incluso liberador romper esa carcasa que me cubre y me protege. Dejar salir la podredumbre de mi alma y corazón de una vez y para siempre, y acusar, por fin y sin reparo alguno, a los culpables del desastre que es mi vida.
Me sorprendo sintiendo de nuevo. La noche, la voluptuosidad de las curvas ya gastadas por años de sexo confundido con amor, la dulce melodía de los barrios bajos... Todo ello, sin querer, provoca en mí el efecto contrario al que produce en aquellos que pertenecen a este lugar, despertando las emociones más reprimidas de cara al mundo. Por momentos todo gira a mi alrededor, negándose a parar, en una vorágine de sentimientos cambiantes y volátiles. Ira, nostalgia, deseo, envidia. Todo vuelve de pronto, sin ningún tipo de orden, aún sabiendo que al salir el sol habrá de volver a recluirse en lo más profundo de mi negro interior.
Respiro por última vez, tragando el sucio aire de los suburbios. El sol amenaza con amanecer en cualquier momento, y antes de que aparezca debo estar de vuelta en el que, a ojos de todos, es mi lugar. Adiós, duro asfalto de negra grava. Los finos doseles, la fingida amabilidad y la fría hipocresía me reclaman, y no puedo ignorar esa llamada.
Mas mañana, de nuevo a la misma hora, con la caída del sol, volveremos a encontrarnos.

Después de unas cuantas semanas de exámenes, otros tantos días centrado en un nuevo juego que he comprado (Golden Sun 3 :3) y otros con los nervios por las notas, todo se ha acabado. Bueno, el juego no, pero al menos tengo un 9'2 de media y ya puedo relajarme un poco. Mañana a celebrar mi cumpleaños, con unas cuantas amigas, y a recibir regalos, llamadas y, por supuesto, me cantarán el cumpleaños feliz en el insti. Delante de toda la clase. Y probablemente, delante del profesor de sociales (si no me lo cantan a cada clase para perder tiempo). En fin... Eso es todo, amigos :D

'-Un año más viejo, un año menos de vida.
-No digas imbecilidades. No se cumple un año de un día para otro. Si el mundo acabase hoy, ¿realmente crees que morirías con quince años?'

4 comentarios:

  1. FELICIDADESSSSSSSSSSSSS CARLISSSSSSSSSS!!!!!
    Sabes que esta mañana me ha sonado la alarma del móvil avisándome? se ve que el año pasado lo puse jijiji
    espero que disfrutes mucho y seas muy feliz con tus nuevos años. Ya me contarás tooodo los regalazos que te han hecho, que espero que sean mucho! :D
    UN ABRAZO muy fuerte y un besazoooooooo amor

    PD: Ahora ando con un poquillo de prisa, pero esta noche o mañana vuelvo, leo tu entrada y te comento más tranquilamente jiji
    LL

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  2. OH ME HA ENCANTADO *_*
    de veras, me quede sin palabras xD hacia mucho que no leia algo tan bueno

    un beso grande :)
    pd: feliz cumpleañoos!! pasala de lo lindo :D

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  3. Feliz cumpleaños!!

    Se extraño tu presencia en este mundillo!

    Y esta vez me sorprendiste.. cambiaste a una tematica cuasi intacta, de todas maneras me encanto.. Sin darme cuenta me trasladaste hasta ese lugar (como siempre jaja)

    Te mando un beso porteño lleno de inspiracion! Espero que la hayas pasado reeeee bien =). Dps contanos que te regalaron.. que hiciste etc.

    Pd: Espero un pedacito de tu torta de cumpleaños jaja.

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  4. ¡¡Carlos, muchísimas felicidades atrasadas!! Espero que lo pasases muy bien y que el día resultara provechoso :D
    Dios... un 9'2 de media. Tío, eres un máquina. Aprovecha ahora que ha terminado todo y descansa.
    Yo estoy liadilla, tengo que exprimir la creatividad que tengo para clase y la verdad es que resulta agotador. Apenas me queda mucha para escribir un poco, por eso durante el curso actualizo menos. Pero de aquí no me mueve nadie ^^
    Me ha gustado mucho este texto, dices muchas verdades en él. De cara a las multitudes parece ser que la hipocresía es requisito imprescindible.
    Besos gigantes ^^

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