Sweet dreams

Soñé que todo era diferente.
Soñé que el odio bullente en mi interior se evaporaba, que nunca había existido. Soñé que no necesitaba ser insensible para seguir viviendo. Soñé que no era una sombra, que no estaba incompleto, roto como un juguete viejo.
Soñé que era feliz.
¿Te lo imaginas? Felicidad.
Hacía tanto que ni siquiera pensaba en ella que había olvidado su sabor.
Soñé con aire puro y limpio, con rosas que no huelen a invernadero, con una pequeña ciudad bañada solo por la luz de la luna y las estrellas, y soñé que corría, que volaba por sus calles desiertas, sin el pesado cadáver de una vida atado a mis talones.
Soñé que el peso del mundo, de mi mundo, no se apoyaba únicamente en mis hombros. Soñé que sabía confiar.
Siempre me han gustado los sueños.
Dentro de mi existencia marcadamente racional, sin hueco para la debilidad o la emoción, puede resultar contradictorio. Los sueños son libres, no se sujetan a ninguna regla, no se dejan dominar. Son un caballo desbocado guiado por su instinto.
Y supongo que por eso me gustan.
Despierto, consciente, todo tiene que ser perfecto. No hay hueco para errores de ningún tipo, nada inferior a lo excepcional es válido.
Expectativas, expectativas, expectativas.
Siempre manteniendo la máscara, siempre único, siempre haciendo malabares sobre la cuerda floja.
Despierto, consciente, las apariencias van primero. Las emociones son innecesarias, un entretenimiento estúpido, una debilidad; fingirlas, por el contrario, es todo un arte del que me considero maestro.
Pero dormido... Dormido, todo es posible.
Dormido puedo permitirme ser yo, ser libre.
Dormido no necesito una máscara, porque no hay nadie que me vea; puedo ser débil, porque nadie puede herirme.
Dormido, bajo la premisa de solo hacerlo dormido, puedo sentir, vivir, ser real.
Dormido no necesito certezas, pues me sobra con mis ilusiones y sueños.
Selene me da libertad para ser idiota, para ser normal, con la única condición de que sea un secreto entre nosotros. Y mientras de cara a Helios siga cumpliendo con el papel que se me ha dado en esta obra de teatro, ¿a quén le importa?

Esto... Sí, he vuelto a largarme. Pero es difícil, no consigo escribir nada (aparte de 7DSC, cuyo prólogo podéis leer aquí), me frustro y... Y bueno, que tengo deberes por todos lados. Sé que no es excusa, pero espero que me perdonéis UnU'

"-No entiendo por qué la gente cree que la esperanza es algo bueno.
-¿Por qué lo dices?
-Bueno, es una deducción lógica. La caja de Pandora contenía todos los males del mundo, y de ella salió la Esperanza. No hay que ser muy listo para atar cabos"

4 comentarios:

  1. Soñar es la manera de escapar del mundo y ser quien queremos ser y no quien el mundo nos obliga.

    Odio tus largas ausencia, las odio con todo mi ser te lo prometo
    :(

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  2. Yo intento no perderme demasiado en el sueño, no sea que una día no sepa cómo salir (aunque no parece algo tan malo, verdad?).
    "Soñé que no necesitaba ser insensible para seguir viviendo." ojalá yo pudiera soñar eso más seguido, se oye genial...

    Yo también me he ausentado, al parecer perdí esa necesidad que tenía de escribir compulsivamente... que triste jajaj

    un abrazo! y brillante como siempre :)

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  3. Adoro los sueños, porque abren la puerta a todo un universo sin reglas y sin cimientos donde como tú dices, todo es posible.
    No te preocupes, comprendo que estés algo desaparecido. Yo también, porque entre clases de mañanas y tardes y que últimamente estoy un poco pachucha, no tengo mucho tiempo para dedicarme a escribir.
    Besos enormísimos, Carlos ^^

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  4. hola amigo lejanoooooooo!!!veo que sigues en la puesta,o apuesta de escribir...bien por ti!
    me fui de las redes ,no me van a mi edad!
    volví a mi blog,y a comentar en los amigos blogueros!
    saludos,besos
    lidia-la escriba autora


    blog actualizado por si te va

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