Condenado


¡Ah!, si tan solo decir pudiera... Mas no, debo callar. Juré guardar silencio, prometí no volver a abrir ese arcón de pesadas cadenas a lo más hondo de mi alma arrojado. Por preservar el dulce candor de vuestro mirar, debo refrenar mis palabras que, cual cuchillos de pasión acerada, pretenden quebrar este silencio apacible con sus ardientes filos y desgarrar vuestro pecho para, con pulso y precisión de cirujano, exponer el corazón y corromperlo con la impía suciedad de mi alma.
Oh, Dios grande y cruel, ¿cuántas veces postréme ante tu altar, cuántos rezos hete dedicado? ¿Y así me lo devuelves? Con claridad veo ahora que no eres sino una fría estatua de piedra esculpida, un ente marmóreo que nos observa desde las alturas sin que su corazón, ¡si acaso tiene!, se conmueva un ápice. Te complaces en nuestras alabanzas, ruegos y tributos, te dejas adorar, mas a la hora de la verdad callas y nos abandonas con nuestra desgracia. ¿Tan difícil en verdad era prevenirme de este férreo sentimiento que despierta oleadas de fuego en mis entrañas? ¿Tan poco valían mis súplicas?
Y ahora, sofocado por este ardor similar al de un infierno contenido en mi garganta, me veo forzado a apretar los dientes para evitar que mariposas incendiarias se deslicen entre los pliegues de mis labios. ¡No, ellas no deben escapar! El roce de una sola bastaría para romper la dulce inocencia de vuestro pensamiento, y eso, ¡eso nunca! Antes consentiría en morir que en contagiar con este cruel y oscuro sentimiento la casta pureza de vuestra alma inmaculada.
Pensar que otros han alabado con edulcoradas palabras este sentir, que hubo quien le supuso albinas alas e impulso divino... ¡Mentiras! ¡Esta pasión incontenible en un constante crescendo no es sino un demonio cruel que, como una tóxica serpiente, se introduce reptando con sigilo en los corazones de los humanos para insuflar su pérfido veneno! ¿Dónde, oh, dónde encontrar remedio para este pesar que nunca cesa? Solo ansío salvarnos, o en su defecto salvaros solo a vos; ¿tan inmerecida, tan desproporcionada es esta petición acaso?
¡Debo huir! Sí, eso es. He de escapar, marchar a algún ignoto lugar, aún cuando mi corazón pelea por quedarse hundiendo sus poderosas áncoras en las pétreas cavidades de vuestro palacio, aún cuando vuestras mismas palabras, desde la inocencia y la tristeza de perder a un, ¡cuánto duele escribirlo!, amigo, me ruegan que no os abandone. Si quiero manteneros pura y perfecta, si lo deseo realmente, y lo hago, eso no lo dudéis un instante, no me queda alternativa sino partir con los sentimientos destrozados, retirarme al lugar más lejano al que la constante mano del hombre pueda llevarme y allí dejar que mi corazón se atrofie hasta que deje de inundar mi sangre con esta toxina que, de no ponerse con prisas en cuarentena, terminaría por romper mi propósito de manteneros por siempre impoluta y derribar vuestra virtud.
Adiós, querida amiga. Nunca sabréis del amor pirómano que fluye por mis venas, y eso es lo correcto, quizá lo único bueno que habré hecho desde que me infectó este sentimiento. Con la tinta de estas palabras cierro una carta que nunca llegaré a sellar y en la que vuestros celestiales ojos nunca habrán de posarse.


Bueno, esto de aquí arriba es... No sé muy bien lo que es. Una especie de carta de amor, o de desamor, o quién sabe. La escribí en un momento de inspiración, creo que debería dejar de leer novelas con más de dos siglos, se me pega el lenguaje xD
Aprovecho para decir que todo bien en el dentista, y que ya conozco mis notas: un 9, un 10 y siete 10-M.H. Odio la gimnasia, pero creo que no puedo quejarme de nada más.

PD. La próxima entrada es la número 400, tendré que currarme algo... Y he hecho limpieza en la sección "Lectura obligatoria" porque había muchos blogs cerrados y otros tantos que hace siglos que no leo, así que si me he comido alguno de más, decídmelo.

1 comentario:

  1. La verdad es que se echan de menos tus pequeños diálogos introducidos al final de cada texto...aun que también es verdad que yo te empecé a leer hace más bien poco y me he leído todo tu blog en menos de una semana. Tampoco sé lo que es echar de menos ¿no? :) Un saludo. Y de verdad, tu forma de escribir me parece magnífica, no dejes de hacerlo nunca. ^^

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