Dead again

Hoy he vuelto a morir.
Para la mayoría de personas morir es una experiencia única, un camino sin retorno, el punto final que termina con su vida. Para mí, por desgracia, es una realidad habitual, tan habitual que he llegado a acostumbrarme.
A veces es cuestión de apenas un segundo, un desasosiego abrumador que me nubla la mirada y me perfora el corazón, un instante de inexistencia absoluta. Otras veces puede durar horas, incluso días, durante las cuales dejo de ser yo y observo desde dentro de esta prisión viviente las acciones de un cuerpo que ya no controlo.
Lo peor es que no hay un aviso, ningún tipo de advertencia.
Puedo estar paseando por el centro de Madrid, perdido en medio de un montón de gente, o tomando un café en el porche de la abuela, y de pronto el recuerdo de tus ojos se escapa de lo más profundo de mi memoria y me golpea tan fuerte que la sangre se me congela en las venas y no consigo ni respirar.
Durante una milésima parte de lo que dura un suspiro la luz me absorbe, se me clava en las retinas y me apuñala el alma, y entonces me arroja a una negrura absoluta y espesa, viscosa como la brea, y solo puedo hundirme más y más profundo, dejando atrás cualquier atisbo de vida. Me descubro sumergiéndome en la oscuridad insondable que llenabas con tu presencia y que sin ti se ha convertido en un agujero negro sin final, comprimiéndome hasta romperme los sentimientos y aplastarme las palabras contra mis labios.
Al principio intenté luchar. Las primeras veces intenté nadar, salir a flote y dar una bocanada de aire; intenté huir. Pronto aprendí que no puedes salir de las sombras si las sombras no quieren que salgas, así que empecé a dejarme arrastrar sin ofrecer resistencia hasta ese lugar donde los latidos de mi corazón no son más que un metrónomo lejano.
Odio este sitio, donde quiera que esté. Odio esta calma estática que parece zumbar, odio el aire lleno de un silencio inquebrantable, y odio las tinieblas de seda negra que te acarician las cicatrices. Odio cada centímetro cúbico de esta nada tan absoluta, tan infinita, y odio la belleza morbosa adherida a este lugar ajeno a la realidad que solo una mente enferma y corrupta como la mía lograría descifrar detrás de cada vacío abismal.
Y por encima de todo lo demás odio estar atado a ella, encadenado a la melodía cadenciosa de los silencios que me estallan en los tímpanos mientras espero a que las sombras se disuelvan y una chispa, un reflejo imperfecto de la luz real levante el velo de esta noche sin estrellas y me libere. Odio saber que, sin importar cuántas veces la aurora venga a rescatarme, volveré a caer en las mismas tinieblas.
Daría lo que fuera por salir de aquí con la certeza de no tener que regresar, pero las cadenas de la muerte nunca se sueltan del todo, nunca abren sus fauces cuando han alcanzado una presa. Sé que me dejarán salir con la misma seguridad con la que sé que me volverán a arrastrar hasta su núcleo.
Así que, ¿por qué luchar? ¿Por qué resistirse?
Me he acostumbrado a morir de vez en cuando. Me dejé atraer por la promesa de bucear en las profundidades abisales de tu mirada de azabache, y ahora que no estás para traerme de vuelta a la superficie ya no sé salir.

Buenas :D Y esa carita sonriente es mi forma de decir “He terminado mi novela, ¡yuju!”. Ahora tengo que trabajar el doble para corregirla bien, pero me da una pereza horrible (¿algún voluntario?). Entre mientras puede que empiece con alguno de mis otros proyectos, me apetece algo de fantasía para no tener que estar consultando a San Google y Santa Wikipedia cada dos por tres. Sea como fuere, como no creo que vaya a presentarla a ningún concurso me lo tomaré con calma, así que todavía podéis votar aquí.
Y... No hay mucho más que añadir. Si me disculpan, voy a pasear a mis canes ^^


-¿Podrías confiar en mí?
-No confío ni en mí mismo, ¿qué te hace pensar que tú eres diferente?

3 comentarios:

  1. Me temo que para mí creo que son y siempre serán mucho más adictivas las palabras que el crack xDD En cuanto a lo destructivas que puedan ser...hmmm...quién sabe lo que puede ser destructivo para cada persona. Lo que para unos es destructivo para otros puede ser revitalizante.

    Igualmente...ME OFREZCO VOLUNTARIA. Aún que no prometo un trabajo sin fallos, solo prometo unas cuantas críticas (buenas y/o malas) al final de la lectura^^

    ''Así que, ¿por qué luchar? ¿Por qué resistirse?'' Porque si pierdes volverás a caer en las mismas cadenas, pero si ganas...¡ay amigo! Si ganas, ganas mucho más de lo que tú mente podría llegar a considerar.

    P.D: He empezado un blog, por si te interesa xD He empezado a publicar algunas cosillas y tal...me parece que no está muy decente, pero si lo quieres leer, existe. ^^

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    1. Las palabras pueden llevarte a lugares más lejanos que cualquier droga y hacerte vivir cosas que esta realidad no permitiría, así que coincido, son más adictivas xD Pero digo que mis palabras son destructivas porque son depresivas, de este blog se sale con una receta de Prozac asegurada :P

      Si quieres leerla dame una dirección de correo y te la mando para que juzgues y opines, tengo a dos personitas haciendo eso mismo y cuantas más, mejor, así la crítica queda más compleja :)

      PD. He buscado ese blog, pero no lo encuentro a través de tu perfil ni poniendo en google tu nombre+blog, ¿podrías darme la dirección? *3*

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