Muñecos rotos

Nunca tuvimos nuestro momento.
Y no fue por no buscarlo, porque las horas que pasamos juntos, intentando descifrar en lo más profundo de nuestros corazones las palabras perfectas para decir lo que no puede decirse, fueron tantas que ni siquiera las manecillas del reloj que duerme junto a mi cama se atreven a contarlas.
¿Cuántos minutos conseguí bucear en el azul de tu mirada? ¿Cuántos días estuvieron a punto de rozarse nuestros labios?
Nadie lo sabe.
A nadie le importa.
Qué triste resulta admitir que el romanticismo se ha pasado de moda.
Nos quisimos, nos quisimos mucho, pero me temo que no estábamos hechos el uno para el otro, y en nuestro empeño por luchar contra el destino nos fuimos destruyendo mutuamente. Nos rompimos, nos rompimos hasta que ya no quedó nada, nos rompimos hasta que el amor, cansado de esperarnos, decidió tirarse por la ventana.
Desearía que todo hubiera sido diferente, un poco más fácil, o, como mínimo, un poco menos difícil; desearía haber sido más fuerte y no tener que admitir la derrota, o no haberte querido en absoluto para no echarte de menos ahora.
Pero no pudo ser: no era esa la historia que el guionista de esta tragedia tenía pensada para nosotros.
A lo mejor, cuando decidió escribirnos, ya no le quedaba nada más que lágrimas en el tintero.
Lo peor es que no deja de dolerme, aquí, en el centro de mi arrugado corazón. Puede que la herida sea vieja, pero todavía no ha parado de sangrar. Quizá nunca lo haga.
Y tal vez acabe convirtiéndome en una de esas personas que se consumen día a día, desangrándose con una parsimonia enervante. Tal vez acabe olvidando cómo conjugar los verbos en presente y en futuro de tanto pensar en el pasado.
Pero creo que ni siquiera entonces sería capaz de arrepentirme de lo mucho que te he querido.
Porque, sin importar cuánto quiera odiarte, cuánto quiera odiarme, no soy capaz de hacerlo. Me dan igual el dolor, la soledad y el frío que han engendrado mis decisiones: si tuviera una oportunidad de empezar de nuevo, volvería a tropezar con las mismas piedras que torcieron mi camino hasta cruzarse con el tuyo.
Y solo hay una cosa, una sola, de la que me arrepiento, y es de no habernos despedido. Me arrepiento de no haberte besado, al menos aquella última vez, de no haber consumido lo poco que quedaba de ti y de mí para crear un "nosotros" tan efímero y hermoso como un espectáculo de fuegos artificiales; me arrepiento de no haberte llevado a la azotea para ver el atardecer con los pies colgando sobre Madrid, y de no haber podido llorar contigo por lo que pudimos ser, por lo que al final no fuimos.
Porque así, por lo menos, habríamos tenido un final a la altura del drama del que fuimos protagonistas, y yo no estaría aquí, cavando una tumba para las cenizas de un futuro que construimos en papel y que se nos incendió entre las manos.
Nadie asistirá a este entierro; nadie vendrá para abrazarnos y darnos una palmadita en la espalda; nadie pronunciará unas palabras de consuelo, ni compartirá nuestro dolor.
Me gustaría por lo menos ser amigos, pero no creo que pudiera resistirlo.
Te he querido demasiado, y ahora me toca recordar cómo es vivir sin ti.

Estoy cansado D: Tengo que hacer muchos deberes, muchísimos, además de (cómo no) estudiar para el oral de japonés. Solo hay dos cosillas que me animan: uno, que mañana es la celebración del año nuevo japonés y me lo voy a pasar muy bien; y dos, que dentro de dos semanas se sabrá por fin si he ganado el concurso de novela negra al que me presente. Bueno, en realidad se sabrá que no he ganado, pero si me quito esa ilusión creo que me voy a dar un tiro.
¡Paz y amor y esas cosas bonitas que dicen las modelos para quedar bien en los concursos de belleza!

5 comentarios:

  1. Tal vez acabe olvidando cómo conjugar los verbos en presente y en futuro de tanto pensar en el pasado.
    Morí de amor.
    He escogido esta frase aunque al llegar al final me las estaba bebiendo todas, los últimos párrafos son increíbles.
    Ah, claro, como todo lo que escribes.
    Qué malo es el amor... (casi)Siempre eres pesimista en lo que escribes al respecto, pero me parece que llevas toda la razón del mundo.

    Pd: Suerte con el concurso, ya me contarás :)

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  2. A mí no me gusta que seas tan pesimista T-T
    Pero sí es verdad que cuando el amor duele, lo más difícil es sonreír y la luz se nos apaga por mucho que nos esforcemos en mantenerla encendida. Como compensación, te voy a dejar un capi de IASADE en el blog.
    Mucho ánimo con los deberes, con el examen, y suerte con el concurso.
    Besos gigantérrimos cargados con energía positiva!!

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  3. Cuando has querido tanto a alguien aun te queda tanto de ti de esa persona que aunque no la quieras perder prefieras no tenerla como amigo. Lo intentas. Pero es imposible. Jamas nadie deberia conformarse con sólo eso. Sería dar la mitad de lo que realmente somos capaces de dar y ultimamente tenemos la manía de pensar mucho sólo en nosotros mismos.

    Ya leí hace unos días que tu escribías sobre las experiencias de otros. Sobre lo que oías o lo que veías y le dabas forma. Pues bien. Es increible lo que haces. Leo todos tus textos y creo que podría sentirme indentificada con todos ellos que a veces da hasta un poco de miedo.

    Me encanta seguir tus entradas, se que no decepcionan :)

    Un beso (:

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  4. Echaba de menos leerte.. La verdad es que como siempre es imposible que tus palabras no lleguen hasta lo más hondo y te remuevan por dentro..
    Sabes? Lo más único y mágico de alguien que escribe es llegar a la gente, y creeme, tú lo haces con creces.. Asique todos mis halagos se quedan pequeños referidos a tí :)

    Sobre el texto? Me parece increíble la forma que tienes de darle vida a historias tan reales para algunos de nosotros.. ya te lo he dicho creo que desde el primer momento en que me pasé por aquí. Como siempre, no puedo evitar sentirme identificada.. A veces creo que robas todas esas palabras que la gente no consigue sacar de sí mismos, y es.. indescriptible. De verdad ^^

    un beso enorme :)

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  5. Que triste! Ojala sea producto de tu imaginacion y no un intento de plasmar la realidad.
    Sin embargo, debo reconocer que me toco despedir algun amor.. De una manera mucho mas "light" (por suerte!).
    Gracias por tus palabras, por lo que veo recargaste el stock de historias en este intervalo! Y te felicito por ello. A ver cuanto duramos esta vez jaja.

    Besos porteños!

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