Ya no soy escritor

Yo antes sabía escribir.
Me sentaba frente a algún cuaderno y mis dedos, bolígrafo en ristre, volaban sobre él, cubriéndolo todo de finos trazos azules que solo yo entendía. Las palabras salían solas, casi sin pensarlo, y llenaba páginas y páginas de sueños e ilusiones, de cuentos que nunca serían verdad pero que, para mí, eran dolorosamente reales.
Ahora, sin embargo, le tengo pánico a ese montón de hojas en blanco que se me acumulan en los cajones, a todas esas historias que he empezado y no he sabido terminar, a todos los tachones de tinta que amenazan con ahogarme cualquier día de estos. Apenas puedo mirarlas sin temblar.
Y sigo intentando mantenerme a flote, aguantar hasta que las musas vuelvan de las vacaciones que se han tomado sin avisar. Hago lo imposible por seguir escribiendo, al menos unas cuantas palabras al final de la semana para ver si aún queda alguien a quien puedo emocionar, si aún puedo emocionarme a mí mismo, pero cada vez es más difícil.
Me he distanciado de quien era, de quien quería ser.
He dejado de sentirme escritor.
Y ahora, joder, ahora estoy muerto de miedo. El mundo podía ser un lugar cruel y terrible, pero mientras pudiera escribir, mientras tuviera sitios mejores a los que escapar aunque solo fuera un par de horas al día, me daba igual.
Si ya ni siquiera me queda eso, ¿qué sentido tiene seguir levantándome cada día? Temo que un día de estos me quedaré sin razones para salir de la cama.
Pero lo peor de todo es que no entiendo por qué me estoy muriendo, qué me está matando. Releo lo que ya he escrito, lo que escribí en su día, buscando en algún lugar el origen de este agujero negro que me está quitando la vida a mordiscos, y no lo encuentro.
No hay un amor que me robe las palabras, ni una tragedia que me quite el tiempo, ni una traición que me haya roto la confianza. No tengo nadie a quien culpar, y eso es lo que más me duele, porque significa que la culpa es solo mía. Significa que me he equivocado, que en algún momento tomé el camino incorrecto y acabé perdido en este bosque en el que ya no quedan flores que recoger.
Necesito que llegue una tormenta de las que duran días, que empapan la tierra y lo llenan todo con el olor de la hierba mojada, de las que me susurran nanas de truenos y rayos que nadie más comprende hasta que me quedo dormido.
Necesito desorden, caos, una explosión tan fuerte que le dé la vuelta a mi mundo entero, que se lleve todo, lo bueno y lo malo, y me obligue a empezar de cero.
Necesito evolucionar.
Pero tampoco sé cómo hacer eso. Últimamente me he dado cuenta de que no sé hacer muchas cosas.
Lo que sí sé es que estoy atrapado, perdido y solo, y no tengo ni la menor idea de cómo empezar a arreglar este lío en el que me he metido. No tengo un dios al que recurrir, ni una persona en la que apoyarme, ni un proyecto en el que volcar mis energías.
Solo tengo la certeza ciega de que algo tiene que cambiar.
Y supongo que tendrá que bastarme con eso.

Buenas :D No sé si esto se puede considerar autobiográfico o no, la verdad. Quería hablar de algo distinto a lo que viene monopolizando mis textos últimamente, y he decidido aprovechar que estoy en un momento de creatividad reducida para inspirarme (aunque, por suerte, yo tengo aún bastante energía que quemar antes de sentirme así). Aparte de eso, tengo dos noticias:
1. La venta de Abbise ya está organizada, tengo los sobres y sé cómo hacer para los pagos y envíos, así que cualquiera que quiera su ejemplar que mire cómo hacerlo aquí.
2. No gané el concurso (era de esperar, pero quema un poco), así que "La Sinfonía nº 20" no verá la luz por ahora. Así que, como no le veo mucho futuro, la convertiré en un PDF y se la enviaré gratis a quien compre Abbise. ¿Os gusta la idea?
Ahora me vuelvo a mi cueva. Amor, paz y esas cosillas :)

5 comentarios:

  1. Lo primero de todo es que me he sentido muuuuuuuuuy pero muuuuuuuy identificada con prácticamente todo el texto, por desgracia.
    Y ahora, hablando de ti, no sé cuánto habrá de verdad en todo lo que has dicho, pero al menos la parte de "lograr emocionar a alguien" la tienes conseguida, al menos cuando yo te leo :) Por lo demás, sólo hace falta un empujoncito y que vuelvas a sentirte a gusto con las palabras como antes, aunque sinceramente, yo no he notado diferencia en ninguno de tus textos (bueno, a mejor sí).

    1. Más adelante te compraré Abbise, que ahora me he estado gastando bastante money en regalos y tal y... me pilla mal xD Por cierto, mándame al correo un resumen de cómo hacer para comprar la novela y lo digo por la radio.
    2. ¿Sí? Una lástima... pero bueno, me parece una idea guay lo del PDF :)

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  2. Me alegro que no sea autobiográfico porque mientras lo escribía estaba pensando "¿Y DICE QUE NO SABE ESCRIBIR?".

    De todas formas, las épocas en las que escribes menos, o que te gusta menos lo que escribes, o que no sabes muy bien qué escribir aunque quieras escribirlo, son normales!

    Un besote!

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  3. La verdad es que estoy de exámenes y tengo poquísimo tiempo, pero espero escribir en estos días algo, aunque no sea demasiado bueno.. que ya echo de menos todo esto :)
    Lo de Abbise.. Voy a comprarlo! Ya te lo dije... Creo que en cuanto pueda te haré una transferencia y ya te aviso por correo ^^ y la idea de al menos poder leer el pdf de "La sinfonía nº20", por supuuuuuesto que me encanta :)

    Respecto al texto.. Como siempre, increíble. Creo que explicas a la perfección lo que sentimos todos aquellos que nos expresamos por medio de palabras y un día, sin avisar, desaparecen y te dejan aún más solo de lo que ya estabas. Supongo que a veces son el único medio que tenemos de escapar...
    Sinceramente creo que no es tu caso.. No. Si lo fuese no hubieses sido capaz de escribir como lo has hecho. Tus textos siempre tocan alguna parte muy dentro de tí.. te lo he dicho siempre, es casi mágico. Pero si realmente te sientes así, ahora o en cualquier otro momento.. busca ese cambio, a veces lo necesitamos.

    Un abrazo enorme!
    Tus palabras alegran incluso los días de exámenes horribles.. :)
    Ójala pueda tener en mis manos pronto Abbise! ^^

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  4. Alguien que da razones fundamentadas de que ya no es escritor no deja de serlo así de buenas a primeras, yo creo que lo primero en sentirse conforme y satisfecho con los textos que uno escribe, que primero le lleguen a el y despues, si los demas consiguen entenderlo también les llegará...pero eso no siempre funciona.
    Sinceramente creo que aún no eres consciente de el potencial que tienes, o al menos no se ha echo público todo lo que yo creo que debería. Sabes expresarte, sabes decir lo que sientes y lo que no sientes, sabes disfrazarte detrás de las palabras...y darles justo lo que necesitan para que se queden todas enganchadas unas a otras. Como si ellas misma se ordenaran por sí solas...y creo sinceramente que esa especie de magia sólo la consigues tú, al menos...para mí.

    Un beeeso :).
    Ya estoy esperando para poder volver a leerte.

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  5. El placer aterrador de estarte frente a un cuaderno limpio, un word en blanco, las hojas vacías que preparaste. No estoy de acuedo con la chica de arriba. Creo que así como uno antes era escritor puede dejar de serlo. Porque un escritor se hace y si uno no se ejercita lo suficiente o decide dejar de ser (como Rimbaud que escribió desde los dieciséis hasta los dieciocho y después se dedicó al tráfico ilegal) uno pierde la capacidad.
    En todo caso, me alegra lo de Abisse. ¡Ojalá tengas muchisima suerte con eso!
    Cariños,

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