Momentos de fragilidad


No, no te quiero. Eso sería estúpido.
¿Cuántas palabras hemos compartido? ¿Cuántas miradas de verdad? ¿Cuántos silencios? No, no puedo quererte, porque apenas sé nada sobre ti.
Pero lo que sí sé, lo que no te puedo ni me molesto en negar, es que te tengo ganas.
Tengo ganas de entender la meteorología de tu corazón para predecir el calor de tus sonrisas y evitar el viento huracanado de tu pestañear furioso, y de repasar con mis dedos la geografía de tu cuerpo para poder perderme a gusto en tus miradas, y de acariciar con la lengua el azúcar de tus labios hasta hacerme adicto.
Tengo ganas de arrancarte la ropa a mordiscos y llegarte al corazón entre aullidos de placer, de pasar mis dedos por tu pelo y apretarte contra mí para dormir, de esnifarte cada noche hasta que me de una sobredosis de tanto respirarte.
Tengo ganas de tu calor, de tus abrazos, de tus arañazos en la espalda, del latir desbocado de nuestros corazones en plena carrera, de la marca de tus dientes en mi hombro, de tus suspiros, de las notas de la Sonata de Claro de Luna en tu guitarra eléctrica, de la dialéctica de tus caídas de ojos.
Te deseo, tanto que da vértigo, y lo hago desde que, por azar o por destino, tropecé con tu mirada y se me ocurrió pensar que sería divertido devorarnos mutuamente; desde que oí a tus labios pronunciar mi nombre y me imaginé cómo sonaría susurrado en mitad de la noche entre gemidos y suspiros entrecortados de éxtasis.
Pero no, no voy a quererte, ni a dejar que me quieras.
Porque sé que puedo arrancarte la cordura a dentelladas y los suspiros de tres en tres sin apenas esforzarme, pero también sé que no puedo amarte como mereces que te amen. Como necesitas que lo hagan.
Yo solo sé de sexo, y tú... Tú "haces el amor".
Y supongo que podría ser egoísta, ¿no? Ir consumiéndote minuto a minuto, saciar con la tuya todos los demonios que rondan mi alma, y perforarte poco a poco hasta robarte el último gramo de confianza en el amor. Y no sería difícil hacerlo; porque aunque intentas negarlo, aunque intentas negártelo, sabes que a ti no te hace falta conocerme para quererme. Para tenerte bastaría con decirte que te amo, y caerías a mis pies, y te dejarías romper hasta derrumbarte.
Hace demasiado tiempo que no pruebas el amor, y ahora te conformas con cualquier cosa, ¿eh?
Pero no te preocupes, porque no pienso hacerlo. No voy a aprovecharme de tu debilidad para cumplir todas las fantasías que cruzan mi mente cuando nuestras miradas chocan y el aire se vuelve denso, que son muchas, ni pienso consentir que tú lo ofrezcas.
¿Que por qué?
Yo tampoco lo sé, no del todo.
Imagino que alguno podría decir que, a mi manera perversa y psicótica, te quiero y sé que no soy suficiente para ti; yo prefiero pensar que eres mi forma de demostrarme a diario que sigo siendo más fuerte que la bestia que despiertas con tus roces involuntarios.
Bah.
Será cuestión de perspectiva.

Buenas :) Sí, lo sé, esta entrada no pega demasiado en un blog como el mío; y no, no tengo ni idea de dónde ha salido. Pero el resultado no me desagrada, y es la mejor entrada de todas las que he escrito para hoy, así que ahí se queda.
Dejando eso aparte, quería deciros dos cositas: la primera, que esta es la entrada 446, y que es probable que prepare algo especial para la 450 (tampoco prometo nada, que conste); y la segunda, ¡que mañana es mi cumpleaños! Así que si queréis enviarme dulces/amor, no me negaré xD
Nada más que decir, fieles lectores. Marcho a ducharme y prepararme para salir a comer. ¡Hasta la semana que viene!

-Creo que solo existe un amor para cada uno de nosotros, y que lo que pasa es que va cambiando de cuerpo. Por eso digo que, aunque tú no lo recuerdas, cuando tú todavía no eras tú nos gustaba subir a la azotea a cazar estrellas entre el humo de este bosque de chimeneas.

2 comentarios:

  1. Lo primero.. MUCHÍSIMAS FELICIDADES ^^ ! Espero que no sea un Lunes muy duro y que puedas disfrutar del día :) ..

    He leído tu comentario en mi entrada y aunque no tengo mucho tiempo no he podido evitar pasarme por aquí para agradacerte todas y cada una de tus palabras.. En serio Carlos, no te imaginas hasta que punto me alegra ver que tengo un comentario tuyo pendiente de moderación :).. Asique gracias, por los ánimos, por decir que te gusta, y por leer cada una de mis palabras, en serio :)

    La verdad es que he de confesarte que después de leer todo el texto (que ya es en sí increible), la frase de abajo me ha dejado helada, no he podido parar de leerla porque sencillamente es.. puf, pura magia.
    El texto... tú dices que no pega pero la verdad es que a mí si me pega dentro de este blog, no sé por qué... Puede que sea porque todos tus personajes son sumamente diferentes a los típicos que estamos acostumbrados a leer.. Y esta frase? Imagino que alguno podría decir que, a mi manera perversa y psicótica, te quiero y sé que no soy suficiente para ti; yo prefiero pensar que eres mi forma de demostrarme a diario que sigo siendo más fuerte que la bestia que despiertas con tus roces involuntarios... Sencillamente grandiosa.

    En serio, es genial, eres genial.
    Espero que vuelvas pronto por aquí :) y no hagas que echemos mucho de menos tus palabras ^^
    un beso eenorme!

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  2. Iba a comentarte lo mucho que me ha sorprendido la entrada pero entonces he llegado al "diálogo" -y sabes la debilidad que tengo por ellos- y he muerto de amor. Así, rápidamente.
    Pero bueno, volviendo a la parte central del texto... simplemente WOW.
    Me gustaría saber qué o quién es tu musa, porque para escribir cosas como ésta, algo o alguien tiene que haber ahí, inyectando tanto sentimiento a cada palabra.
    Se me van a desgastar las manos de tanto aplaudirte (mentalmente) (¿?) xD
    En serio, Carlos, sigues siendo un escritor increíble.

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