Necesidad


Eres pérfida, y lo sabes.
Si te busco me rehuyes, te escondes, rondas a otros y les susurras las mismas palabras que juras que son solo para mí cuando estamos juntos, y solo cuando dejo de buscarte vuelves a mí, salida de la nada, y te enredas en mi cuerpo con una sonrisa virginal que casi consigue esconder el número de manos que han pasado por tu cuerpo y los cuerpos que han pasado por las tuyas.
Pero no puedo evitarlo, ¿verdad? De nada sirve luchar.
Estamos condenados a repetirnos, una y otra vez, encerrados en este círculo vicioso que siempre me estalla en la cara cuando tú ya estás lejos de mí.
Porque tú, que pareces tan frágil, tan pura, tan delicada, llevas jugando a esto años y nunca dejas que te hieran, ¿no es cierto? Tú inventaste este juego, y cambias las reglas cuando creo que empiezo a entenderlas, y haces trampas cuando ves que vas perdiendo.
Si intento ignorarte, me acaricias las mejillas y me besas las manos, y me miras con lujuria, y me dejas creer que esta vez ya no te irás.
Si intento atraparte te vuelves de humo, me asfixias, te deslizas entre mis dedos y, desde lo alto, te ríes de mí con esos ojos crueles y fríos.
Si intento complacerte te muestras altiva, fría, despiadada, y me arañas la espalda, y me arrancas la carne a mordiscos.
Me destruyes, queriendo o sin querer, y siempre consigues que vuelva a jugar.
¿Cómo lo haces? ¿Cómo consigues arrastrarme a esta trampa si ya sé que no puedo ganar?
No lo sé. No lo entiendo. No me importa.
Haga lo que haga volveré a caer, una y otra vez, hasta que un día mi corazón, de tanto romperse, ya no quiera seguir latiendo.
Porque así es como acaban todos tus amantes, ¿verdad? Con una bala en la cabeza, sentados frente a una hoja en blanco ensangrentada.
Y desearía odiarte, de verdad que sí. Culparte por el destino trágico al que me llevas cogido de la mano como otros te han culpado antes, y maldecir tu nombre hasta quedarme mudo. Pero no puedo.
Porque tú consigues convertir en diamantes cada pedazo de carne que me arrancas con tus dedos y engarzármelos en la lengua.
Porque tú, cuando quieres, me llenas las venas de tinta y me obligas a desangrarme hasta crear el arte más puro y desgarrador.
Porque tú, que me rehuyes durante el día, siempre vienes por la noche a tentarme y a quitarme el frío con tus caricias.
Musa mía, eres un poco puta.
Pero yo te quiero igual.

Terminé mis exámenes (descontando Selectividad y los de la EOI, claro) :D
Por desgracia, eso no significa que mi inspiración haya vuelto. Aunque, paradójicamente, mi falta de inspiración me ha inspirado esto de aquí arriba... Qué rara es la vida de escritor a media jornada.
El caso es que estoy demasiado cansado para decir nada coherente, así que creo que me despido aquí. Arrivederci!
PD. Tengo la intención de actualizar dos veces por semana en adelante, pero no me comprometo a nada :)

6 comentarios:

  1. Ojalá tu falta de inspiraciónt te inspire siempre de esta manera.

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  2. Pues por lo visto tu inspiracion sigue bien firme!!

    Me gusto el escrito me situa exactamente en lo que decidi volver a vivir por asi decirle, Pero a la vez me hace pensar como se me contradice todo, ya que dicho a lo criollo yo misma decidi ser la Puta y la No tan Puta. Asi que comprendo las sensaciones que describes.

    Saludos

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  3. Desde luego, totalmente de acuerdo contigo. Las musas son más putas que las gallinas. Pero qué le vamos a hacer, ¿no? Estamos condenados a perseguirlas. Eso sí... espero que ni tú ni yo terminemos con una bala en la cabeza, que seguro que nos da para muchas otras cosas xD
    Besos enormísimos Carlos ^^

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  4. Me ha encantado tu texto y no podría estar más de acuerdo!
    Espero que te vaya extraordinariamente bien en Selectividad - aunque se que será así- y también en la EOI, que quiero disfrutarte en tu máximo esplendor literario cuanto antes (aunque no soy la más adecuada para hablar, que ando desaparecida siempre, mátame).

    En fin, muchos muchos muchos besos a mi Caballero de la Estilográfica.
    Ya sabes dónde encontrarme

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  5. Este blog, tu novela y tu presencia en la Red son una de las sorpresas más agradables que me he encontrado este año. Ha sido un placer absoluto conocerte.

    Aquí te mando algo mío para que lo leas si te parece... y nos vemos mañana.

    http://kitabalshifa.blogspot.com.es/2006/01/moral-e-imperio-un-relato.html

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  6. Aah... *suspiro* ... conozco bien esa sensación, ese jugueteo que tan cruelmente se traen las musas entre manos. Y me encanta los textos que les dedican palabras que las ponen en jaque, así que well done my friend ;)

    Espero que te esté yendo todo de maravilla, un abrazo bien fuerte :)

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